PS5: ¿tiene sentido comprarla ahora?

Analizamos la última consola de Sony que sorprende por su diseño y ¿por sus prestaciones?

Finalmente ha llegado a España la última consola de Sony, la Play Station 5. ¿Vale la pena comprarla? Depende.

Quienes ya tengan una PS4 sabrán que su leyenda es merecida: no por nada ha vendido casi 120 millones de unidades en el mundo. Este último modelo tiene en común con su predecesora que en muchos aspectos, como la potencia, la parte gráfica y hasta el sistema de refrigeración, es similar a un PC… pero solo por dentro porque la PS5 rompe con los diseños pasados y parece la consola que llevarían como amuleto en Star Wars. Puede gustar o no, pero sin duda llama la atención. Y aquí viene uno de los aspectos condicionantes (aunque no fundamental) a la hora de evaluar la compra de la consola: es grande. Y pesada. Y en vertical la estabilidad no es muy buena. Todo esto hace que sea difícil que se haga fácilmente un lugar en el salón. Principalmente porque su diseño pide a gritos ser visto.

Otro aspecto a evaluar es la retrocompatibilidad. En una decisión que los fanáticos han cuestionado mucho, Sony no se ha decidido a seguir el ejemplo de la PlayStation 3, que era compatible con los juegos de las dos generaciones anteriores y la quinta generación solo es compatible con la PS4. En el papel, su competidora inmediata, la Xbox, tiene acceso a un catálogo de juegos mucho más amplio, pero (y aquí comenzamos con las ventajas de la PlayStation 5) lo compensa con la exclusividad de muchos de los títulos que se ampliará a lo largo de 2020 y 2021.

Otra ventaja, esta vez sobre la versión anterior es que es mucho más silenciosa y los jugadores enseguida lo notarán. También pasa, de 0 a 100, es decir de completamente apagada a pleno gas, en unos 30 segundos, casi la mitad que la PS4. Otro aspecto positivo es la eficacia de su sistema de refrigeración. Sony ha puesto mucho esfuerzo en este aspecto para que el rendimiento no se vea afectado por la necesidad de procesar enormes cantidades de imágenes a una calidad muy alta. Si comparamos algunos datos nos damos cuenta de porqué es tan importante esto. Mientras la unidad gráfica de la PS4 procesaba poco menos de 2 billones de operaciones por segundo, la PS4 Pro, sobrepasa los cuatro billones, mientras que la PlayStation 5 está por encima de los 10 billones, 2,5 veces más que la PS4 Pro. Esta capacidad va acorde con su memoria (teórica de más de 800 GB, pero la real es de 667,2 GB) y con la ventaja de contar con una unidad óptica capaz de leer discos Blu-ray de 4 K, la primera consola de Sony que incorpora esta capacidad.

Otro aspecto importante es que, con la demanda actual de los juegos y a máxima calidad, la PS5 soporta perfectamente sin observarse ningún tipo de demora. Será muy interesante evaluar su potencia en dos años, cuando los juegos y la velocidad de red sean más potentes.

En cuanto al mando, ha sido mejorado en el aspecto ergonómico, la ubicación de los botones y el tamaño (ligeramente más grande). El DualShock de esta consola es mejor que el de la PS4 y aunque le faltan algunos detalles (agarre por ejemplo) sí se nota el crecimiento y la evaluación que se ha hecho de los modelos anteriores.

Así, en pocas palabras: mucha potencia, diseño interesante, capacidades acordes a su pasado y una apuesta a futuro que todavía está por verse.