El inteligente engaño del FBI para capturar a 224 criminales

En colaboración con la policía australiana, han conseguido interceptar 3,7 toneladas de drogas, 104 armas y casi 45 millones de dólares

El inteligente engaño del FBI para capturar a 224 criminales
El inteligente engaño del FBI para capturar a 224 criminalesArchivo

La artimañas de los delincuentes son, cada vez, más sutiles. Y, por lo tanto, cuesta más detectarlas a tiempo. Esto es lo que ha llevado a la Policía Federal Australiana a planificar una compleja operación que tenía por finalidad atrapar a más de 100 criminales. Para ello, han desarrollado una aplicación falsa de comunicaciones que se hacía pasar por una de mensajes encriptados. Detrás de ella, se encontraba el FBI.

La banda criminal utilizaba este servicio para planear todas las actividades delictivas sin ser descubiertos. Lo que entonces no sabían es que dicha aplicación estaba monitoreada por la agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Su nombre era ANoM y, tras su puesta en circulación, reemplazó a la app utilizada anteriormente por los infractores para llevar a cabo sus conversaciones.

La llamada Operación Ironside se ha saldado con 224 criminales como supuestos responsables de 526 delitos cometidos en todo el territorio de Australia. De ellos, se ha presentado cargos contra más de 100. Gracias a este método, también se ha logrado interceptar 3,7 toneladas de drogas, 104 armas, casi 45 millones de dólares australianos (29 millones de euros) en dinero en efectivo y otros bienes por valores de varios millones.

De la misma, este plan ha servido para prevenir 20 intentos de asesinato y se espera que conduzca a más arrestos tanto dentro del país como a nivel internacional. Ironside ha contado con la participación de 18 países, pero la policía australiana ha sido la responsable del uso de un sistema para leer las comunicaciones encriptadas en tiempo real.

En la mayoría de los casos, la app de ANoM se utilizaba en teléfonos móviles que sólo se empleaban para las comunicaciones entre criminales, ya que no podían hacer llamadas ni enviar correos electrónicos, y los dispositivos procedían del mercado negro.