Las cinco estafas que debes evitar en la jubilación: así van a intentar arruinarte

Estos fraudes cuestan alrededor de 2.600 millones de euros anuales

Las cinco estafas que debes evitar en la jubilación: así van a intentar arruinarte
Las cinco estafas que debes evitar en la jubilación: así van a intentar arruinarteA. Pérez Meca Europa Press

El fin de la vida laboral tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Eso dependerá de cada persona y de los objetivos que se haya marcado para entonces. Lo que está claro es que, en cualquier caso, todos querrán disfrutar de la jubilación en las mejores condiciones posible. De ahí que sea tan importante no caer en las tan comunes estafas que les rodean. El impacto que generan resulta apabullante: según una encuesta realizada por MetLife en 2020, estos fraudes cuestan alrededor de 2.600 millones de euros anuales.

Para no convertirse en una víctimas más y, en consecuencia, no poner en juego las finanzas personales, es clave conocer los principales señuelos de los delincuentes para así evitar las tan temidas consecuencias. Las cinco siguientes son algunas de las más habituales.

Los números de la tarjeta de crédito

Los hackers cuentan con numerosos mecanismos para acceder a los números de tu tarjeta de crédito: smishing, phishing, vishing... Entre todos ellos, no hay que olvidar un clásico que tantos quebraderos de cabeza está dando: los lectores de tarjetas. Suelen colocarlos en cajeros automáticos, sobre todo. Aunque pueden estar dispuestos en cualquier sitio. Por ello, lo más importante es que, antes de introducirla o pasarla, controles si hay dispositivos sospechosos conectados al mismo.

Mensajes milagrosos

Están a la orden del día. Se trata de correos electrónicos o de SMS en los que, sin esperarlo, un supuesto asesor ofrece a su potencial víctima un producto financiero único que va a hacer que sus ahorros se disparen. Lo normal es que se hagan pasar por alguna institución que, por sus años de experiencia, resulte de confianza. Así suplantarán su identidad e intentarán convencer a la persona para que acepte. Una vez conseguido, le enviarán un mensaje donde aparece un enlace en el que deberán pinchar para actualizar sus datos. Y ahí está el error. Son páginas pantalla que simulan ser entidades bancarias cuyo objetivo es robar todos los datos que el usuario introduzca. Incluida, por lo tanto, su cuenta corriente. Por ello, lo mejor siempre es acudir siempre a la web oficial y comprobar dicha información.

Falsas organizaciones benéficas

Es un clásico: te llama una supuesta organización benéfica que, entre falsas historias y deseos de superación, intenta robarte todo el dinero posible. Esta práctica, normalmente, suele producirse durante las vacaciones, puesto que se trata de un periodo en el que estamos más abiertos a colaborar. En estos supuestos, nunca hay que aceptar de inmediato, sino comprobar todos los datos proporcionados.

La llamada más cruel

Se trata de uno de los supuestos más angustiosos. Consiste en recibir una llamada de un número desconocido desde el que se asegura que sus nietos están en peligro y necesitan ayuda. Para llevarlos de vuelta a casa sanos y salvos, pedirán una transferencia bancaria instantánea. Si ocurre esto, lo mejor es colgar de inmediato. Hay que tener presente que los hackers cuentan con numerosa información de sus víctimas en la palma de sus manos: a través de las redes sociales pueden saber si están de vacaciones, cuántos hijos tienen, cómo es su relación...

Cuidado con las redes sociales

Este fraude está muy relacionado con el anterior. Hay que tener mucho cuidado con los que se publica en estas plataformas. Sobre todo, aquello que está relacionado con las vacaciones, pues es una manera de indicar a los criminales que la casa está vacía. De la misma forma, están aumentando los supuestos de suplantación de identidad.