Cómo calibrar de forma sencilla la pantalla de tu monitor en Windows 10 o Windows 11

Con estos nueve pasos puedes configurar tu monitor y adecuar las preferencias de color, brillo y contraste de forma sencilla y sin recurrir a ninguna herramienta adicional

El sistema operativo de Microsoft cuenta con una herramienta integrada para calibrar cualquier monitor.
El sistema operativo de Microsoft cuenta con una herramienta integrada para calibrar cualquier monitor. FOTO: La Razón (Custom Credit)

Calibrar la pantalla de tu monitor de ordenador para jugar o trabajar puede ser más importante de lo que parece. Para quienes emplean material gráfico a nivel profesional, por ejemplo, disponer de colores reales tiene más relevancia que unos valores precisos de contraste y brillo.

Independientemente de cada necesidad personal o preferencia, hay formas sencillas de calibrar estos parámetros, ya sea comprando alguna herramienta profesional, que facilita el proceso, pero requiere de una inversión, o haciendo algo de manualidades informáticas básicas. Por fortuna, para simplificar el proceso de calibración de tu monitor tanto Windows 10 como Windows 11 están dotados de una herramienta integrada para el proceso. Con ella vamos a ir paso a paso hasta calibrar tu pantalla:

1. Primero debes encontrar la opción " Calibrar color de la pantalla” en tu ordenador. Lo más sencillo es localizarlo a través de la barra de búsqueda, que es la vía más fácil y rápida, pero aquellos que opten por seguir la ruta manual a través de la configuración deben seleccionar en la barra de Inicio > Configuración > Sistema > Pantalla > Configuración de pantalla avanzada > Mostrar propiedades del adaptador de pantalla. Se abrirá entonces una nueva ventana. Localiza la pestaña Administración del color > Administración de color (de nuevo) > Opciones avanzadas > Calibrar Pantalla.

Calibrar color de pantalla.
Calibrar color de pantalla. FOTO: La Razón (Custom Credit)

2. Si usas más de un monitor, desplaza la ventana de calibración a la pantalla que deseas calibrar y pulsa en “Siguiente”. Si solo tienes una pantalla, olvida lo anterior y pulsa en “Siguiente”.

3. A continuación Windows te explicará que puedes administrar la configuración de pantalla en la mayoría de los monitores presionando su propio botón de menú de pantalla, que habitualmente se encuentra resguardado en las partes laterales del marco. Si no quieres modificar la configuración propia del monitor o ya has terminado de adecuarla, simplemente pulsa en “Siguiente”.

Establecer configuración de color básica.
Establecer configuración de color básica. FOTO: La Razón (Custom Credit)

4. La calibración comenzará con el ajuste gamma de pantalla. Aparecerán tres ventanas que muestran cómo se vería un grado de gamma muy bajo, muy alto y una opción de calibrado correcto. En esta pantalla, simplemente pulsa en “Siguiente”.

Ajustar el valor de Gamma.
Ajustar el valor de Gamma. FOTO: La Razón (Custom Credit)

5. Ahora un control deslizante en el lado izquierdo de la ventana debería permitirte cambiar la configuración gamma arrastrándolo hacia arriba o abajo. Después de configurarlo como desees, pulsa en “Siguiente”.

Ajustando Gamma.
Ajustando Gamma. FOTO: La Razón (Custom Credit)

6. Windows te permite ajustar la configuración de brillo y contraste siempre que estén disponibles en tu monitor. Si no lo están, puedes hacer clic en el botón “Ignorar ajuste de brillo y contraste”. De lo contrario, pulsa en “Siguiente” para continuar con la calibración.

7. Para el brillo y el contraste, debes seguir el mismo proceso que el utilizado con el nivel de gamma: Windows te explicará cómo es la calibración óptima, así que pulsa en “Siguiente”. La diferencia es que ahora no proporciona ningún control en pantalla para esto; tendrás que ajustar la configuración de tu monitor mientras utilizas la imagen ampliada que se proporciona como referencia.

Ajustar el brillo.
Ajustar el brillo. FOTO: La Razón (Custom Credit)

8. Después de ajustar el brillo y el contraste, nos adentramos en el ajuste de color. En la pantalla de información pulsa en “Siguiente”. Ahora se abren tres controles deslizantes que puedes arrastrar para ajustar la cantidad de rojo, verde y azul que se muestra sobre las barras grises. Es importante prestar atención a que las barras permanezcan grises en el proceso. Si saturas en verde o rojo, por ejemplo, la pantalla no está calibrada correctamente. Una vez adecuado a tu gusto pulsa en “Siguiente”.

Ajustar balance de color.
Ajustar balance de color. FOTO: La Razón (Custom Credit)

9. Por último, Windows te permite comparar la configuración por defecto y los resultados después de la calibración. Para comprobarlo pulsa cualquiera de los botones “Calibración anterior” – “Calibración actual”. Pulsa en “Siguiente” y ya tendrás a punto tu nueva calibración y, si los resultados no te terminan de convencer, pulsa en “Cancelar” y reinicia el proceso.

Calibración finalizada.
Calibración finalizada. FOTO: La Razón (Custom Credit)