Inventan un papel que convierte el calor en electricidad

El dispositivo, diseñado por investigadores españoles, tendrá múltiples aplicaciones

  • Papel termoeléctrico producido por bacterias en laboratorio./ ICMAB
    Papel termoeléctrico producido por bacterias en laboratorio./ ICMAB
Madrid.

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30 de enero de 2019. 17:10h

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Ernesto Villar Madrid. 31/1/2019

Un equipo de científicos españoles ha creado un nuevo tipo de papel elaborado con bacterias sintetizadas en el laboratorio que es capaz de convertir el calor residual en energía eléctrica, y que podría utilizarse para alimentar de electricidad sensores empleados para el Internet de las Cosas, wearables o aplicaciones médicas o deportivas.

Este nuevo material termoeléctrico, es decir, capaz de transformar el calor en electricidad, es muy prometedor, ya que permite aprovechar una energía difícilmente utilizable que, de otro modo, se perdería.

Así lo explican los autores de este nuevo diseño, miembros de un equipo de investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC), que han publicado los resultados de sus investigaciones en la revista Energy & Environmental Science.

“Este dispositivo está compuesto de celulosa producida en laboratorio por unas bacterias, con pequeñas cantidades de un nanomaterial conductor –nanotubos de carbono-, por lo que su producción resulta sostenible y respetuosa con el medio ambiente”, destaca Mariano Campoy-Quiles, investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona.

El nuevo material podría ser fuente de energía habitual para muchos de los wearables -productos tecnológicos incorporados a nuestra vestimenta- que serán cada vez más cotidianos, así como en todo tipo de aplicaciones deportivas, médicas o de ocio.

Además, "debido a la alta flexibilidad de la celulosa y la escalabilidad del proceso, estos dispositivos podrían utilizarse en aplicaciones donde la fuente de calor residual tuviera formas poco regulares o áreas extensas, ya que se podrían recubrir totalmente con el material" indica Anna Roig, investigadora del estudio.

“Como la celulosa bacteriana se puede fabricar en casa, tal vez estamos delante del primer paso hacia un nuevo paradigma energético, donde los usuarios se podrán fabricar sus propios generadores eléctricos. Todavía estamos lejos, pero este estudio representa un principio. Por algún sitio hay que empezar”, añade el CSIC en un comunicado.

O, dicho de otra manera: “En vez de fabricar un material para la energía, lo cultivamos", como lo resume Campoy-Quiles.

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