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Las «fake news» viajan más rápido que las verdaderas

Expertos descubren que las noticias falsas tienen mayor enganche, generan más interacción por parte de los usuarios y se comparten con mayor frecuencia que las que no lo son

Las «fake news» viajan más rápido que las verdaderas
Las «fake news» viajan más rápido que las verdaderaslarazon

Expertos descubren que las noticias falsas tienen mayor enganche, generan más interacción por parte de los usuarios y se comparten con mayor frecuencia que las que no lo son.

Se suele decir que la mentira tiene las patas muy cortas. Pero parece que en Internet las patas crecen. Un equipo de investigadores de la Facultad de Informática de la Universidad de Indiana ha medido la velocidad a la que se expanden las noticias falsas por las redes sociales y los medios de comunicación online y el resultado es sorprendente: por la red van más deprisa y llegan más lejos que las verdades.

La investigación, publicada ayer en la revista Science, ha consistido en rastrear la difusión de 126.000 historias emitidas por Twitter entre 2006 y 2017. Se seleccionaron noticias y comentarios tuiteados por 3 millones de personas.

A cada una de esas historias (noticias, rumores, datos...) se les sometió al escrutinio de seis entidades verificadoras de datos independientes (snopes.com, politifact.com, factcheck.org, truthorfiction.com, hoax-slayer.com y urbanlegends.about.com). Estos servicios online analizan un texto y ofrecen un veredicto sobre su verosimilitud: verdadero, falso o parcialmente verdadero.

Tras tamizar los millones de «tweets» analizados, sólo se seleccionaron aquellos en los que al menos el 95% de las seis instituciones coincidían en el veredicto. Ahí empezó el trabajo de campo.

De cada historia se recopiló el número de «retweets» que había recibido en lengua inglesa y se observó cuántos de esos «retweets» incluían el enlace a la fuente original.

Con esos datos, fue posible evaluar el alcance de cada noticia o rumor original: su profundidad (el número de personas que lo habían replicado), tamaño (el número de personas involucradas en su lectura), el tiempo de duración del rumor activo en la red, y su viralidad (la relación entre las personas que emiten la noticia y la cantidad de gente que la recibe).

«Cuando analizamos estas variables conjuntamente, descubrimos que las noticias falsas se expanden significativamente más deprisa, con mayor extensión y más viralmente que las verdaderas. De hecho, globalmente las noticias falsas alcanzaron una profundidad media mayor que las verdaderas. Pero el 0,1% más viral de las noticias falsas llegó a multiplicar por 19 la viralidad media de las noticias verdaderas. Es decir, las mejores mentiras fueron mucho, pero que mucho, más veloces que cualquier buena verdad.

La mentira también impacta a un mayor número de gente. Un rumor verificado como cierto alcanza una media de 1.000 personas en su primer «tweet». Las mentiras más expandidas llegaron a alcanzar a 100.000 personas de golpe. Lo más interesante es que en los sucesivos «retweets», la mentira gana impacto exponencialmente. Y es que una noticia falsa es replicada más veces que una verdadera. Con estos datos, se ha descubierto que una verdad necesita seis veces más tiempo que una mentira para llegar a 1.500 personas y 20 veces más tiempo para que se replique 10 veces.

¿Y esto ocurre con cualquier tipo de noticia? Todas las categorías estudiadas mostraron parámetros de expansión similares, pero las noticias relacionadas con la política se llevaron la palma: una mentira política alcanza mucho mayor impacto que una mentira de cualquier otro tema.

Una falsedad política llega a 10.000 personas tres veces más deprisa que otras falsedades.

¿Qué es lo que hace más atractiva a la mentira en las redes sociales? En principio podría pensarse que las personas que deliberadamente distribuyen falsedades son aquellas que tienen más seguidores, siguen a más gente o pasan más tiempo en la red. Pero los datos demostraron lo contrario. Los «hacedores» de falsas noticias tenían menos actividad en Twitter. Aun así, se detectó que las mentiras tienen un 70% más de probabilidades de ser replicadas que las verdades. ¿Por qué?

Para responder a esta pregunta, se analizó el grado de novedad con la que perciben los usuarios las noticias. Una noticia novedosa es mejor recibida y causa mejor sensación que una ya conocida. ¿Será que las mentiras nos parecen siempre más novedosas y por eso nos atraen más? La novedad de una noticia se puede medir analizando el historial de noticias que ha recibido un usuario en los últimos dos meses. Con programas de interpretación de textos se analiza la temática de los «tweets» que se han recibido y hasta qué punto uno de ellos se parece más o menos a los anteriores. Se descubrió que las noticias falsas suelen resultar más novedosas que las verdaderas.

El último factor estudiado fue la intervención de robots, bots o sistemas de creación automática de «tweets». Se sabe que una parte importante de las noticias falsas que se han transmitido por internet (desde datos relacionados con el Brexit a falsedades sobre la crisis política en Cataluña) fueron generadas por «bots». El estudio ha estimado que debe de haber 48 millones de «bots» en Twitter y 60 millones en Facebook. Cada ciudadano de Estados Unidos se expuso a al menos tres noticias falsas creadas por «bots» durante el mes previo a las últimas elecciones presidenciales.

Parece evidente que el poder de la mentira en Internet es casi inalcanzable por la verdad.