La Navidad: un pellizco en el alma

«Días de Navidad», de Pau Freixas, es una serie de tres capítulos que retrata el concepto de familia de una manera universal y se estrena el 6 de diciembre en Netflix

Los brazos del tiempo viajan tan rápido que nunca consiguen atraparnos. Sí nos abrazan los recuerdos, la memoria congelada en fotografías y las emociones que despierta un paisaje o una canción. Pero el tiempo es fugaz, los años pasan volando y esto, irremediablemente, da vértigo. Este abrir y cerrar de ojos al que llaman vida, a Charo López le da «pánico, porque ayer era una niña y no puedo creer que la vida haya pasado». «Es el único sentimiento verdaderamente triste que tengo en este momento, pero creo que estoy en orden con todo», explica. Interpreta a Esther en «Días de Navidad», junto a Elena Anaya y Berta Castañé. Es una serie que se estrena en Netflix el próximo 6 de diciembre y que cuenta con tres capítulos de aproximadamente una hora de duración cada uno. Narra la historia de cuatro hermanas -Esther, María, Adela y Valentina- que viven en una casa perdida en la montaña, donde la protección y la familia van por encima de todo. Dirigida por Pau Freixas, es llamativo cómo la serie concentra la vida de cuatro mujeres a lo largo de los años: en el primer capítulo, son tan solo unas niñas, entre 11 y 15 años, mientras que en el segundo son adultas y en el último ya rondan los 70. Es por esta razón por la que el reparto, además de tener bastante calidad, es tan amplio. Y, toda esta historia, gira en torno al día de Navidad, en el que las verdades más dolorosas saldrán -o no- a la luz, a la vez que la felicidad imperará mientras cantan alrededor de un piano tocado a ocho manos.

La serie retrata de manera real y universal el paso de los años. «En la sociedad en la que vivimos, entre las muchas hipocresías que existen, hay temas que no se tocan», afirma López, y uno de ellos es la edad. «No se habla de ello más que para compadecer a quien tiene años, pero a nadie se le estimula o se le admite porque es mayor, ya no se valora la experiencia y eso es muy doloroso». En esto concuerda Anaya, que interpreta a Esther en la edad adulta: «Es un error muy grande no dar valor a la sabiduría». Con esto, confiesa que «al leer el guión me dio un pellizco en el alma, porque me di cuenta de que hay que vivir al máximo, disfrutar de todo porque la vida es un instante y un milagro».

Sin embargo, hay momentos que se quedan para toda la vida. Y un ejemplo es la Navidad. Es un día repleto de emociones, familiar, pero en el que el tiempo también influye. Así lo siente Verónica Forqué, que da vida a Adela cuando ya es mayor: «A medida que pasan los años, en la Navidad faltan personas, regalos, pero esto no hay que planteárselo como una pérdida, sino como un cambio». Anna Moliner -interpreta a Adela en su edad adulta, mientras Mariona Pagés es quien hace de niña- también lo siente así: «De pequeña me encantaba la Navidad, pero ha habido transformaciones a las que me he adaptado, porque te das cuenta de que has creado tu propia fiesta y la celebras con la misma ilusión».

Freixas ha conseguido retratar de manera universal y en tres capítulos al concepto de familia. Con sus secretos, su cariño, sus roces y sus reconciliaciones. Las cuatro hermanas, cada una con sus personalidades y batallas propias, tienen algo en común, y es que anteponen el amor por su familia que el que tienen a sí mismas. Ejemplo de ello es Valentina -interpretada por Carla Tous de niña, Nerea Barros de joven y Ángela Molina en el último capítulo-, quien es la más diferente a sus hermanas y, a pesar de ello, no puede evitar cuidarlas. Así como María, la pequeña de las cuatro y a quien interpretan Victoria Abril de mayor, Verónica Echegui de joven y Mar Ayala de niña. «María está enfadada con el status quo familiar en el que nunca se dicen verdades y vive un momento de conflicto consigo misma», explica Echegui. Sin embargo, Abril explica cómo «al final se empeña en unir a sus hermanas porque tiene algo importante que decirles», continúa, «aunque no lo hará, porque les quiere tanto que prefiere esconderles el sufrimiento».

La moraleja del cuento

No hay mayor tradición navideña que la de sentarse alrededor de la chimenea con toda la familia mientras ven una película o alguien cuenta un cuento. En parte, «Días de Navidad» reúne ambos ritos: es una serie apta para todas las edades y que incluye una moraleja. «La verdad no mata», así zanjó Alicia Borrachero en la presentación de unos capítulos que animarán al público a vivir la vida al máximo.