Ana Iglesias gana una de las finales más reñidas de Masterchef

La empresaria se enfrentó a los eternos rivales, Iván y Andy

Ana Iglesias
Ana Iglesias FOTO: RTVE

Tres fueron los aspirantes que se batieron en la final de Masterchef, dos de ellos rivales durante todo el concurso. Andy e Iván, el entrenador y el abogado dirimían su lucha de egos acompañados de Ana, una digna competidora que ha sufrido una gran evolución en el concurso culinario. Una final de lo más reñida por los platos tan dispares y elaborados que presentaron cada uno de ellos.

En la semifinal, se quedaron en el camino Luna y Alberto que tras varios fallos elaborando platos en el restaurante “El Bohio”, tuvieron que conformarse con el quinto y cuarto puesto respectivamente pero ganaron una historia de amor que se ha fraguado al calor de los fogones del programa.

Los tres finalistas desplegaron todas sus armas y aplicaron todas las técnicas que han aprendido en esta peculiar edición, marcada, cómo no, por el parón de la pandemia. Cuatro meses de descanso obligado en los que los concursantes han estado confinados pero sin dejar de cocinar. Acompañados por sus familiares más cercanos y de los concursantes de esta edición, los finalistas tuvieron que elaborar tres platos con nombres casi impronunciables.

  • Iván se inclinó por los productos de su tierra: navajas, pimientos y salmonetes con aromas tailandeses, y como no, una versión de la tarta de Santiago
  • Andy inspiró sus creaciones en su paso por Masterchef: ambición, inconformismo y pasión, por no hablar de la pretenciosidad de la que jueces y compañeros le han acusado durante todo el programa sin ruborizarse. Un foie, una presa ibérica y una tarta de zanahoria deconstruida.
  • Ana jugó con su otra pasión y asoció al mundo joyería todas sus apuestas: en su entrante con unas ostras a modo de perlas, un pichón que conquistó a los tres jueces y apasionó a Joan Roca que lo calificó de “plato tres estrellas” y, con un guiño a su familia argentina, se inclinó por un alfajor con dulce de leche. Con este menú casi perfecto se alzó con el premio en una de las finales más reñidas de la historia del concurso.