«Mi generación», un homenaje a la memoria de nuestros mayores

Estrena esta noche este documental sobre el valor de la experiencia y los recuerdos

José, de 91 años, cuyo primer trabajo fue como cronista de pelota vasca, junto a su mujer, de casi 68, 64 años casados
José, de 91 años, cuyo primer trabajo fue como cronista de pelota vasca, junto a su mujer, de casi 68, 64 años casadosMovistar+La Razón

Nuestros mayores son los mejores cronistas de la historia reciente de nuestro país, pero cuando les tocaba disfrutar de una vida fruto del esfuerzo cosechado durante décadas, la pandemia los señaló como población vulnerable. En muchos casos murieron, pero no sus memorias o sus recuerdos, que perdurarán en las generaciones siguientes. Esta Nochebuena Movistar+ estrena un merecido homenaje a todos los abuelos con la emisión del documental «Mi generación», dirigido por Jesús Marcos. «Lo que se planteaba era realizar un tributo a esta generación que está sufriendo con la pandemia. Nos planteamos que fuera dedicado a aquellos que desgraciadamente se han ido, pero también para los que siguen aquí», dice el director.

Así, la cinta se estructura en varios subtemas que abarcan la vida en «El pueblo» y la importancia de «La escuela», el recurso de «La canción» y el valor de «La memoria» colectiva, de la migración con «El desarraigo»; la vigencia de «El recuerdo» y la necesidad de cumplir cada uno «El sueño», muchas veces amparado en «El amor». Todo a través de testimonios como los de Josefina, de 89 años, Pepe, de 80, o Antonina, de 65. «Queríamos poner un poco en boca de sus experiencias y de todo lo que han vivido para reflejar cómo han visto esta crisis», nos detalla el director de «Mi generación», que también desvela que, a pesar de ser un asunto delicado, «la idea era que fuera un retrato un poco alegre; que habláramos desde la positividad de enfrentarnos a esta situación».

Ley de vida

A ello contribuye la participación de los nietos, que se deshacen en halagos hacia sus abuelos como referentes, fruto de su experiencia de vida. «Es una generación que ha vivido muchas etapas, pero, sobre todo, que nos ha dado mucho», matiza Jesús Marcos, que confía en que «la gran mayoría de jóvenes valora mucho esta generación, se toma esto muy en serio y respeta la situación en la que estamos». Los relatos nos transportan por toda la geografía española con retratos amables de gente a partir de los 65 años, hasta el caso de José y su mujer. Él tiene 91 y su primer trabajo fue en 1962 en el «Diario de Navarra» haciendo las crónicas de la pelota vasca, y deja 10 libros sobre la historia de su tierra y eso le enorgullece. Al final, hasta el narrador, el doblador de Woody Allen, entre otros, Joan Pera, de 72, relata cómo las experiencias marcan el devenir de la vida y reconoce que «hemos ido asumiendo tantas cosas buenas que cada vez da más rabia morir».

Como se explica en el documental, cuando esta generación desaparezca, muchas cosas desaparecerán con ellos. Esencialmente, su manera de hacer las cosas, lo que resaltan algunos hijos de padres representativos de estas edades pero que han muerto por la Covid-19. Quizá, el caso más tierno sea el que narra Fran, hijo de Javier, que Jesús Marcos nos cuenta que «creó un podcast en el que contó un poco la historia de su padre y dijo una cosa que es tal cual: normalmente hacemos los homenajes a partir de una noticia triste o un fallecimiento, que es ley de vida, pero lo importante es acordarnos». Hagamos como enseñó Alfredo a sus nietos en el último mandamiento de «Cómo tienen que ser los niños»: «Nunca olvidar al abuelo».