Teresa Rodríguez carga contra Pablo Motos: “A ver quién es el inculto ahora”

La diputada andaluza ha utilizado las redes sociales para dar una clase de lengua al presentador de “El Hormiguero”

La parlamentaria autonómica Teresa Rodríguez
La parlamentaria autonómica Teresa RodríguezMaría José López Europa Press

Teresa Rodríguez ha creado un hilo en Twitter para revelar que parece que existe una cruzada del presentador de “El Hormiguero” de Antena 3, Pablo Motos, contra el idioma andaluz. La ex diputada enumeró casos en los que el Motos les pidió a sus invitados, Roberto Leal, Manolo Sarria o Jorge Cadaval, que corrigieran o dejaran su andaluz.

“Motos, que le preguntó a Roberto Leal si iba a dejar su acento, le pide a Sarria que hable “perfecto castellano” y no aspire las -s”, comienza diciendo Rodríguez, que lanza su primer zasca cuando matiza que “al parecer, Lorca, Zambrano o incluso García Márquez no hablaban “perfecto castellano””. Y termina diciendo: “Métetelo en la cabeza, Pablo, el andaluz es perfecto”.

A continuación, la política de Anticapitalistas ha continuado su clase de lengua tildando la actitud del valenciano como “andalufobia” y definiéndolo como “el prejuicio que atribuye al andaluz incultura e incorrección. Es un tipo muy concreto de clasismo y supremacismo”. Para terminar la pedagogía, Rodríguez, le explica a Motos que “el andaluz, o, más genéricamente, los dialectos del sur son la forma más común de pronunciación del Castellano. En concreto, la aspiración de -s implosiva la hacen la mayoría de los hablantes del Castellano del mundo”. Teresa Rodríguez matiza su exposición con un guiño al presentador en el que le espeta: “A ver quién es el inculto ahora”.

Ha partir de ahí la red social ha hecho “su magia” y los usuarios han vertido todo tipo de opiniones, desde los que recomiendan un curso “Dandalú”, hasta los que recuerdan la “murciafobia” del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. Algunos defienden la finalidad lúdica y de entretenimiento del programa de Motos y lo achacan a simples bromas del presentador, mientras que otros sólo destacan el interés de Rodríguez por seguir en el candelero.