El catalán Arnau se hace con la novena edición de “MasterChef”: “el nivel más alto de nuestra historia”

El finalista ganó 100.000 euros y publicará su libro de recetas

Arnau celebra su éxito
Arnau celebra su éxitoLa Razón

Arnau y su extensa lista de apellidos catalanes se hacía con la novena edición de MasterChef España. Rondaban las dos de la mañana, pero ya no había vuelta atrás. El catalán dejaba atrás su larga lista de bromas, estrategias y sobre todo su ya inolvidable blacklist, pero detrás quedaba sin duda un gran cocinero que ha logrado alzarse ganador de una reñida edición. El propio vencedor manifestaba que hoy le había cambiado la vida para siempre: “Lo de vender está bien, pero la cocina es mi vida”.

Cocina tradicional, toques de vanguardia y una mano impresionante para los postres que le viene de familia. Arnau no solo ha sido el aspirante que ha acumulado más fosos a sus espaldas, junto con María, sino que también ha demostrado ser el que más ha evolucionado dentro y fuera de las cocinas.

Todos los participantes sufren una galopante evolución desde el primer día que pisan los fogones de “MasterChef”, pero sin duda la de Arnau es una de las más espectaculares desde que puso el pie en plató hasta que presentó frente a Dabiz Muñoz ese maravilloso plato, inspirado en sus abuelos.

El mediático corte de la trenza, prometido, para entrar en la final que simbolizó también dejar atrás los miedos y protagonizar una emocionante final.

Meri, segunda duelista

Por otro lado, Meri fue la segunda duelista de la noche tras vencer a sus compañeros en la prueba de exteriores. Se vivieron momentos muy intensos al poder hacer la prueba en exteriores y que su propia familia valorara y aceptara la gran evolución de la participante. Nada quedaba de aquellas inseguridades de Meri. El concurso había ayudado a definir claramente qué quería hacer con su vida.

María, el tercer puesto

María ocupó el tercer puesto y lo hizo feliz por todo lo que se llevaba en su paso por el programa y muy enfocada a seguir su carrera y demostrarlo a través del foco de las redes sociales.

Junto a ella, Fran lloraba agradecido por el cambio radical que le había supuesto el programa en su vida y la felicidad de quedar cuarto.

Recordamos que más de 70.000 personas se presentaron al casting y solo 16 lograron entrar a MasterChef 9. De los que solo María, Meri, Arnau y Fran habían llegado hasta la final. “Ha sido el nivel culinario más alto de nuestra historia, una edición muy reñida para ellos y muy complicada para nosotros” mantuvieron Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera antes de conocer al triunfador de la edición, en una entrega que acabó rondando las 2 de la mañana.

Comenzó la final con el catalán con la coleta cortada, como bien había prometido, María llegaba por repesca, Fran ya sin el pin de la inmunidad y Meri sin poder contener la emoción de principio a fin. Tuvieron que crear un postre de doce elaboraciones en la primera prueba; un menú para doce grandes chefs y otro más en el duelo final.

La chaquetilla, sin improvisación

Para lograr la chaquetilla que les permitiera ser duelistas tuvieron dos oportunidades. En la primera tuvieron que reproducir la creación de Ricard Martínez , uno de los pasteleros más relevantes de nuestro país. Un postre de 12 elaboraciones y hacerlo a la vez que el chef.

Es “una de las pruebas más complicadas que hemos hecho” admitió Jordi con Pepe y Samantha mientras veían cocinar a los finalistas. Arnau conquistó a todos con el resultado “ejemplar”.

La última oportunidad para conseguir pasar a la final se vivió en Gipuzkoa, en Chillida Leku, un museo al aire libre. Eneko Atxa, el único chef de nuestro país con un Sol Sostenible de Alimentos de España, fue el encargado de diseñar un menú de seis platos que los aspirantes debían reproducir y servir a 12 invitados. María consiguió el tercer puesto y Fran el cuarto.

El duelo Meri y Arnau ante Dabiz Muñoz

Meri y Arnau se las vieron frente a Dabiz Muñoz para hacer un menú completo, con entrante, plato principal y postre.

Meri apostó por una sopa de cebolla con crema de queso, como principal un canelón de plato con esferas y de postre requesón con confitura de rosas. Por su parte, Arnau tiró por la tierra como base de su cocina: empezando por una coca con berenjena asada, de segundo un carpaccio, pichón y aire de lima y para acabar una crema catalana en texturas.

Dicho está, Arnau se alzó ganador con el premio de los 100.000 euros y publicará su libro de recetas.