Susanna Griso se confiesa en “El Hormiguero”: su hijo adoptivo y el patinazo con Pedro Sánchez

La presentadora del matinal “Espejo Público” contó varias anécdotas con personajes conocidos

Susanna Griso en su llegada al programa
Susanna Griso en su llegada al programa FOTO: "El Hormiguero" Atresmedia

Siempre que haya que hablar de actualidad todas las miradas se dirigen a Susanna Griso. Al mando del espacio matinal “Espejo Público”, la periodista analiza lo que pasa cada día en nuestro país. Por ese motivo es tan relevante saber más de ella y se sentó con Pablo Motos en “El Hormiguero” de este miércoles para charlar de lo divino y lo humano. Así supimos lo que le molesta al Rey emérito, la felicidad de su cuarto hijo, su relación con el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y hasta de la fiesta de piratas donde se contagió de Covid.

Siempre sonriente, Susanna Griso acudió al programa de Pablo Motos a divertirse. Acostumbrada a otros horarios, la periodista estuvo cómoda y respondió con sinceridad a todas las preguntas de Motos. Lo primero que quiso saber el presentador de Griso es cómo es su día a día.

“Hablábamos de la energía que tienes. Porque estás en el programa desde el 2006, que son cuatro horas y media de directo y que implica que tú te levantas ¿a las cuatro y media de la mañana?”, quiso confirmar él. Ella afirmó la estimación de Motos y retó al público: “Probadlo once meses y 15 años que esto es el mérito”.

Motos quiso saber cómo conserva Griso su “vida social, que es acojonante” porque él la había perdido cuando madrugaba para el programa de radio. Ella confesó que “con los años cada vez es peor porque al principio era muy disciplinada”. Su ejemplo era Montserrat Domínguez, “que era la que me precedía en “Ruedo ibérico”, a la hora de comer o echarse la siesta era sagrado”.

Pablo Motos se interesó mucho sobre si una persona como ella “puede tener amistad con un político siendo periodista y saber que llegará el día en el que inevitablemente tendrás que ponerle a caldo”. “Habrá entonces un conflicto de intereses”, dijo Griso muy segura, confesando que tiene amistad “con algunos políticos, no con muchos. Pero es verdad que es transversal, no es un determinado partido”. Con amigos en casi todos los partidos políticos, desvela que ha podido ver que de verdad hay vocación detrás de algunos políticos “más allá del coche oficial” y que es “un trabajo muy sacrificado, siete días por semana y te tiene que gustar”.

Cuando estoy haciendo una entrevista me despojo del personaje. No hay ninguna pregunta que rehúya a hacer a un político por mucho que seamos amigos. De hecho, hay preguntas con un poquito más de mala leche porque hay confianza. Las entrevistas con gente que es tu amiga son las más duras precisamente por eso”, zanjó Griso

Matizó Griso que, a pesar de todo, incluida la vanidad tanto en la política como en el periodista, “soy muy objetiva y también en la crítica y se lo digo a ellos”. Llegó el momento de hablar de los cuatro años que le costó entrevistar a Pedro Sánchez. Sí que quiso saber Motos por qué tuvo que ser ella quien fuese a Moncloa y no el presidente al plató. “El problema es el tiempo que te lo tasan mucho. Tienes un señor que te va diciendo “media hora” y entonces te saca cartelitos (”Time out”). ¿Qué pasa? que los políticos se tienen la lección muy aprendida. Tú haces la pregunta y ellos extienden mucho la respuesta”.

Convino Motos con Griso de que cuando entrevistas a un presidente del Gobierno, “también te examinas tú. l día siguiente van a decir cómo ha estado Susanna en la entrevista”. El presentador quiso saber si Sánchez está muy cambiado desde que era candidato a ahora, “con el síndrome de Moncloa; de esto que levitan un poco”. ““Cuando entrevisté por primera vez a Sánchez pensé, ¡pero este chico donde va!. Le vi con poco empaque. Y me sorprendió la seguridad que tenía en aquel momento aún teniendo a la prima de Zumosol detrás, Susana Díaz”.

También descubrió Griso cómo guarda y cifra en su agenda del teléfono los contactos más sensibles: “Sí y luego me olvido de quién es quién”. Y aprovechó para contar una anécdota: “A mí me envió un mensaje una persona con mucho poder y pensando que era otra le vacilé lo que no estaba escrito. Era un político con helicóptero y no era José María Aznar”.

Luego contestó a la pregunta sobre el político con el rato más agradable y confesó que con con Mariano Rajoy: “Eran las 18.00 y yo tenia clase de pilates. Le dije ‘presidente, usted tendrá algo que hacer, ¿no?’ Siempre me ha sorprendido mucho la pachorra que tenía en esa época. Tiene la mejor sobremesa de la política española».

El periodista le sonsacó hasta la posibilidad de haber contraído el coronavirus en una fiesta de piratas: “No lo sé, pero presumo que sí. Sobre la fiesta no puedo contar mucho porque lo que pasa en Malta se queda en Malta”.

En un momento más personal contó el cariño por su “cuarto hijo”: “Mi hermana trabaja en centros de niños tutelados, un día me llamó y me dijo que un niño se quedaba en la calle porque la prueba de muñeca revelaba que tenía 18 años aunque él tenía todos los papeles que demostraban que tenía 16 años. Ella lo instaló en casa y le hemos pagado los estudios entre las dos. A ella la llama abuela, a mí madre y es maravilloso”.

Las audiencias responden

El prime time es sin duda el reino de “El Hormiguero” y este miércoles con la visita de Susanna Griso el programa se ha desmarcado del resto. Los datos de audiencias revelan que es el programa más visto de la televisión con 2.376.000 espectadores y una cuota de pantalla con el 18,8% y 5.180.000 espectadores únicos. También ganó el minuto de oro del día con 3,2 millones de espectadores.