Límites

Así controla Netflix la inteligencia artificial: cinco normas que marcarán el futuro del streaming

La plataforma de streaming establece un marco riguroso para sus socios creativos con el fin de evitar abusos de la inteligencia artificial en la producción audiovisual

Imagen de archivo de Netflix
Imagen de archivo de NetflixNetflix

Netflix ha decidido no dejar cabos sueltos en un terreno tan polémico como el de la inteligencia artificial generativa. La compañía de streaming, consciente de la tensión que existe en la industria entre innovación y amenaza laboral, ha trazado una hoja de ruta que obliga a cineastas, estudios y proveedores a cumplir con un estricto manual de uso de la IA.

Las normas parten de una premisa clara: la inteligencia artificial solo será bien recibida si no invade el terreno del talento humano ni vulnera derechos adquiridos. De ahí que Netflix haya prohibido expresamente que se creen actores digitales, voces o imágenes que imiten a intérpretes reales sin el consentimiento documentado de los gremios. La plataforma quiere dejar claro que la tecnología no reemplazará a los profesionales del sector.

Otro de los pilares de esta regulación es la protección de datos. Cualquier uso de herramientas de IA deberá realizarse dentro de un entorno seguro y controlado por la propia empresa. El objetivo es evitar filtraciones de información sensible, tanto de proyectos en marcha como de materiales propiedad de la plataforma. A esto se suma la exigencia de que el contenido generado con IA tenga un carácter provisional y nunca se entregue como producto final sin pasar por filtros creativos y legales.

Los derechos de autor también se blindan en este nuevo esquema.Netflix no permitirá que la IA recree estilos, escenas o características de obras protegidas. La compañía teme que la proliferación de modelos generativos pueda dar pie a plagios involuntarios o a una confusión entre lo auténtico y lo artificial, una línea cada vez más difícil de trazar.

Además, la compañía ha advertido de que cualquier representación que pueda confundirse con hechos, personas o declaraciones reales quedará vetada. La prioridad es preservar la confianza del espectador, evitando que la IA cree realidades ficticias que puedan tomarse como hechos consumados.

Aunque el tono de las directrices es rígido, Netflix no quiere desincentivar la innovación. De hecho, la empresa ha recordado que ya utilizó IA en la producción de la serie "El Eternauta", su primera gran apuesta con esta tecnología. El mensaje es claro: sí a la inteligencia artificial, pero bajo reglas muy estrictas que protejan la creatividad humana, los derechos laborales y la autenticidad del relato audiovisual.