Hipercor

Así compartió María Casado que estuvo a punto de ser víctima del mismo atentado que Irene Villa

La presentadora de «Las tres puertas» conversó también con Sara Baras y Juan y Medio

Así compartió María Casado que estuvo a punto de ser víctima del mismo atentado que Irene Villa
Así compartió María Casado que estuvo a punto de ser víctima del mismo atentado que Irene Villa RTVE

Anoche era el turno de Irene Villa, Sara Baras y Juan y Medio en «Las Tres Puertas», de La 2. Mientras la bailaora y el comunicador compartieron su punto de vista sobre el paso del tiempo en sus profesiones, Irene Villa descubrió que le unía algo con la entrevistadora, María Casado. Unos días después del 19 aniversario del 11M, Irene Villa volvió a recordar el dramático día en el que fue víctima del atentado de Hipercor, un suceso que ella decidió recordar como el día que volvía a comenzar su vida. «Mi madre pensó que me habían asesinado porque nadie sabía dónde estaba yo. Me llevaron a otro hospital y ella pensó ‘a mi hija directamente al tanatorio y nadie me lo dice», recordaba Irene.

La también periodista y escritora siempre asegura que su madre le enseñó aquel día la gran lección de su vida: «Cuando supo lo que me había pasado me dijo ‘hija, aquí hay que perdonar’. Bueno, me dio dos opciones: maldecir a los terroristas o elegir ‘que tu vida empieza hoy, elige. Y si tu vida empieza hoy el rencor es un lastre mucho mayor que unas piernas de titanio’ y dije ‘mamá, tienes razón, he nacido sin piernas y perdono para vivir’».

Pero cuando parecía que todas las experiencias relacionadas con aquel atentado estaban ya desveladas, María Casado compartió con ella que ella también estuvo muy cerca de ser una víctima de aquella explosión: «En el año 87 yo vivía muy cerquita de Hipercor y aquella tarde íbamos a ir a comprar toda la familia. Íbamos a ir mi abuela, mi madre, mi tía, mis primos y yo. De hecho, mi tío se fue a trabajar pensando que estábamos todos allí». Sin embargo y por fortuna, algo cambiaba los planes a última hora: «Nos libramos. ¿Sabes por qué? Porque a mi tía le dio un dolor de barriga. Cuando acabó de comer, algo le sentó mal y le dijo a mi madre: 'vamos a dejarlo para otro día'».