Declaraciones

Las razones del éxito del anime japonés según el director de 'One Piece': "Extraño y excéntrico"

Tatsuya Nagamine afirma que el género ha alcanzado una gran popularidad en el mundo y ha podido hacer frente a colosos como Disney gracias al no saber qué es lo que va a pasar en cada historia que cuenta

Imagen del anime de "One Piece"
Imagen del anime de 'One Piece'La Razón

Hasta hace relativamente poco, el anime era un género exclusivo de japón, país en el que se originó, pero factores como la globalización hicieron que se diera a conocer al resto del mundo. A España llegó de la mano de series inolvidables como 'Heidi' y 'Marco' en los años 70 y comenzó a consolidarse en los últimos años del siglo pasado con 'Pokémon' o 'Dragon Ball'.

Pero de comercializarse para darse a conocer a alcanzar el éxito hay una línea bastante gruesa y, el director de 'One Piece', Tatsuya Nagamine, ha intentado explicar qué es lo que se esconde detrás de la notoriedad que ha alcanzado este género en los últimos años, siendo uno de los más demandados y haciendo frente a grandes colosos de la producción de animaciones como Disney.

En una entrevista con el medio Anime Corner, Nagamine ha afirmado que el anime japonés ha alcanzado una gran popularidad en el mundo, "probablemente por sus obras excéntricas. Por ahora, el anime japonés es el único que tiene la gracia de ser tan extraño y excéntrico, y nunca se sabe qué va a pasar después".

Y se centra en lo imprevisible del género, algo que contrasta con la compañía estadounidense que dio vida a Mickey Mouse: "El anime japonés se emite principalmente por televisión, por lo que cambia cada tres meses. Se produce una amplia gama de obras diferentes, una tras otra. No es como el estilo Disney, donde las cosas se desarrollan de forma predecible. Me pregunto si los fans del anime extranjeros ya están cansados ​​del anime Disney, que se desenreda de forma predecible".

Por otro lado, Shinji Shimizu, asesor de Toei Animation, recuerda que "el anime japonés está hecho de una manera que incluso los adultos pueden entender, como que el protagonista muera a mitad de la película o que un personaje que se creía malo se convierta en héroe".

"El anime japonés comenzó como una industria de nicho, así que es libre de hacer lo que quiera", ha explicado.