La Tauromaquia, en jaque por el coronavirus

“Hay que ser muy serios y tajantes para que esto dure lo menos posible”, dice Victorino Martín tras la debacle de la temporada y con la Feria de San Isidro en el aire

Imagen de la Plaza de Toros de Las Ventas (Foto: Rubén Mondelo)
Imagen de la Plaza de Toros de Las Ventas (Foto: Rubén Mondelo)

El coronavirus se está llevando todo por delante. Un aplazamiento detrás del otro y el sector taurino no iba a ser menos. “Nunca hay un momento bueno, eso está claro, pero es cierto que la tauromaquia es una actividad que se desarrolla con mucha intensidad durante unos meses del año que es cuando el sector recoge la inversión de otros muchos meses y justo ahora ha ocurrido esto y nos ha pillado de lleno”, dice Victorino Martín, ganadero de toros bravos y presidente de la Fundación de Toros de Lidia.

Justo hoy se tenía que estar celebrando la primera de las dos novilladas programadas para la Feria de Fallas de Valencia, que eran el aperitivo antes de la puesta de largo con la vuelta a los ruedos españoles de Andrés Roca Rey y la celebración de los 30 años de alternativa de Enrique Ponce, un año después de una grave lesión en esta misma plaza de la rodilla izquierda. Fue el martes a última hora de la tarde cuando se anunció el aplazamiento de las Fallas, y así de su feria taurina. Una ruina para el sector, en todos los niveles, empresarial, ganadero y, por supuesto, para los profesionales.

“Los toros tienen fechas de caducidad que son seis años y el que no se lidia ya no sirve para una plaza, con lo cual todas estas cosas tienen además otros problemas colaterales. Sin tener en cuenta, que las corridas que estaba reseñadas para Fallas por ejemplo, no solo no se lidian sino que hay que seguir manteniéndolas y eso tiene un coste elevadísimo con toda la incertidumbre que supone".

Es una debacle para el sector taurino, entre otros. Tras Fallas viene Castellón, también Arnedo y ya se ha confirmado la primera parte de la temporada en la Monumental de Las Ventas. El aplazamiento de Arles, donde iba a reaparecer Alejandro Talavante y en el limbo también la primera tarde contratada de José Tomás en Nimes (Francia).

La Gala prevista para la presentación de los carteles de San Isidro estaba prevista para el día 25 en los cines Capitol y también ha sido suspendida hasta nueva orden por precaución. Los elevados casos de contagio en los últimos días y la activación de nuevos protocolos ponen en duda el desarrollo de la temporada y, entre ellos, la próxima Feria de San Isidro que, en circunstancias normales, estaría sacando sus abonos a la venta a finales de mes.

La Feria de San Isidro está en el aire, como lo está la Semana Santa de Sevilla y así su feria. Una situación atípica, que nos sitúa a años luz de la celebración el pasado fin de semana de la feria de Olivenza, que celebraba sus 30 años de vida, con absoluta normalidad y sus consabidos llenos en los tendidos. Illescas también fue una despedida de la normalidad antes de que el coronavirus hiciera el efecto devastador en la normalidad y en la economía.

Mientras se buscan fechas alternativas para una posible celebración de la Feria de Fallas y la Magdalena, se entra en el plazo de devolución de entradas, confusión y un buen puñado de incógnitas que despejará el tiempo y esa maldita curva del coronavirus, que se ha apoderado de todas las conversaciones, acciones y momentos.

Mientras tanto, “Hay que ser muy serios y tajantes para tomar todas las medidas de aislamiento y que esto dure lo menos posible. Las consecuencias son terribles”, apunta Victorino Martín.