La obsesión de Podemos por el control

Nuevo ataque a la tauromaquia en mitad del peor momento económico de la historia para prohibir a los niños la entrada a los toros y el ejercicio de su afición en la escuelas taurinas

En tiempos tan convulsos y complejos como los que nos está marcando la Covid-19, con la quiebra de un sistema económico y un agujero en la economía que nos posiciona a la cabeza de los países con peor gestión de la pandemia, Unidas Podemos avanza posiciones en sus metas. Ha llegado un momento en el que las invasiones de las libertades se toman como normal. Si antes fue el propio Gobierno el que anunció un anteproyecto de Ley General de Telecomunicaciones, para poder controlar nuestras redes sociales, Telegram y Whatsapp de ser necesario, según su criterio, “asumir la gestión directa o intervenir las redes y servicios de comunicaciones electrónicas con carácter excepcional y transitorio si hay riesgo para el orden público, la seguridad pública o a la seguridad nacional”. Ahora es su compañero de gobierno, Unidas Podemos, quien ha presentado una enmienda a la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia Frente a la Violencia, para incluir en este texto la prohibición de los menores de edad para que puedan asistir a los espectáculos taurinos, así como a las escuelas taurinas para la enseñanza del toreo.

Para resumir, destrozar la tauromaquia desde la base e imponerle a los padres la prohibición de poder decidir qué es bueno o malo para su hijo dentro de una sociedad ¿libre?

Escaman tantas cosas que están ocurriendo en los últimos tiempos, con esa injerencia en los derechos y libertades de las personas. El mundo se nos está poniendo tan del revés como que una persona que okupa tu casa acaba por tener más derechos que el propietario, sufriendo los tremendos gastos, con los impuesto debidos que van a las arcas del Estado. ¿Se entiende? Peor, se consiente, ampara y fomenta.

Preocupa la situación actual, para la Tauromaquia claramente sería un varapalo definitivo. Cortar de raíz las alas para acabar con ella. ¿Cuánto de importante será esto en un momento en el que mucha gente se encuentra ya pasando hambre, con negocios cerrados y acumulando deudas?

Curioso el entramado podemita que no descansa en lograr las piedras de su propio trazado ya convertido en una obsesión.

¿Están más cualificados que muchísimos padres para decidir lo que tienen que hacer nuestros hijos? Alguien les habrá obligado a ir a los toros...

En Francia, tierra vecina, donde convive la tauromaquia vivida con furor, en el sur, y prohibida en el norte. Se han intentando en varias ocasiones los mismos ataques por fortuna sin llegar a prosperar. Los estudios realizados por el Observatorio Francés demostraron que en las regiones del sur de Francia de tradición taurina son menos frecuentes los delitos violentos que en las restantes. Aval que echa por tierra ese tinte violento que se le suma a la tauromaquia, por parte de los antis.

Más allá de lo que ocurra, en principio es difícil que prospere, pero hay demasiados desafíos como para confiarse, asusta el giro de una sociedad con una clase política que se echa bombas de humo para ver si la ceguera nos impide ver la mediocridad de sus acciones. Y la ruina.