Disfrute, sudor y casi lágrimas en la Gira de Reconstrucción

Un toro bueno y otros muy desiguales de Alcurrucén para el peruano Galdós y el mexicano Luis David, que se fueron con un trofeo cada uno

Juan Leal y Joaquín Galdós, la juventud al poder en Astorga (León)
Galdós, en imagen de archivoJ. CasaresEFE

Debutaba el encaste Núñez en la Gira de la Reconstrucción, que fomenta la Fundación del Toro de Lidia con el amparo de la televisión (Movistar). No se hizo esperar la bravura del primero, que cumplió el patrón de la casa de Alcurrucén. Disperso en los primeros tercios. Sin demasiado interés en la capa ni incluso en el caballo. Un huracán de repetición fue en la muleta de Joaquín Galdós en ese mano a mano que dirimía el peruano con el mexicano Luis Adame. Lo gozó Galdós.

Entrega absoluta del animal, con más temple todavía al natural. Repetición a raudales por la derecha. Mató al primer envite.

No se lo iba a poner tan fácil el tercero, que exigió a la cuadrilla. En la muleta la tomó sin entregarse, sin humillar, pero era verdad que tuvo poder en el último tercio y lo que ocurría en el ruedo no pasaba desapercibido. No volvió la cara Garzón y le buscó las vueltas. Uno y otro.

Iba y venía desentendido el segundo. Frenándose después. Sin interés en la muleta de Luis David (Adame), que solventó con firmeza y oficio. Más larga fue la embestida al natural, pero la duración escasa. No humilló el cuarto ni por equivocación. Nunca jamás. Y era un tío. Así no fue fácil la faena y tampoco el final. Rajado el toro se quedó gazapón y cada vez más complicada la cosa. Le metió la mano con habilidad. Ya era.

Hubo disfrute en ese primero, que nos dio lo mejor, sudor en otros tantos, por presencia e ideas, sobre todo tercero y cuarto, y casi lágrimas de ese último del festejo que se venía sin la menor intención de humillar. Viaje largo para reconstruir la temporada y los tiempos.

Ficha del Festejo

Montoro (Córdoba). Se lidiaron toros de la ganadería de Alcurrucén. Feria de la Reconstrucción. Bien presentados. 1º, bravo; 2º, deslucido; 3º, desentendido; 4º, sin humillar nunca y rajado.

Joaquín Galdós, de caña y oro, estocada (oreja); pinchazo, estocada muy baja (saludos)

Luis David, de azul pavo y oro, estocada (oreja); pinchazo, estocada trasera (saludos).