Llegó el día y la hora: Morante ya está aquí

Esta tarde se encierra con seis toros de la ganadería de Prieto de la Cal en una tarde top de expectación

Morante, en imagen de archivo
Morante, en imagen de archivo FOTO: Miguel Ángel Molina EFE

La vena morantista se abre en canal por las calles de El Puerto. Poco se sabe cómo acabará la tarde si con las emociones por lo alto o en suma decepción. Todo cabe en un día de toros y multiplicado por la enésima potencia cuando se trata del torero de La Puebla.

Se acabó el papel a las pocas horas de ponerse a la venta las entradas y una semana antes del festejo, porque la locura de pliegos de este año hace que todo vuele, con tiempo a poco.

Anoche se desembarcaba en los corrales de la plaza la corrida de Prieto de la Cal. El gran secreto. Los seis toros del ganadero, los Veragua, que le complicarán la vida (o no) a Morante de la Puebla. El diestro ha tenido claro que la tauromaquia está en un momento tan clave que es necesario hacer apuestas distintas. Y lo ha hecho a lo grande tanto por la divisa que va a torear, muy alejada de las que afronta normalmente, como por hacerlo en solitario y con seis.

¿Cómo son los toros de Prieto de la Cal?

La ganadería cuenta con una antigüedad desde 1945, cuando el padre del actual propietario formó una vacada con reses de Veragua, que tiene procedencia de la casta vazqueñaSin cruce ninguno, fiel a la idea de mantener esa pureza, se ha mantenido hasta ahora.

Para profundizar un poco, ese origen vazqueño se remonta a 1737, formada por Gregorio Vázquez. Forma parte de la historia que un siglo después es el rey Fernando VII quien a adquiere hasta que a mediados del siglo XIX llega a manos del afamado Duque de Veragua, que la consolida como una de las divisas más cotizadas de la época.

La evolución de la tauromaquia se encargó de arrinconarla después y prácticamente solo el romanticismo de sus propietarios la ha mantenido en pie estos años.

A las ocho de la tarde comenzará todo. Nada más se sabe.