La simiente y la huella

Molina se llevó la única oreja de una brava novillada de Montealto

Molina corta la única oreja
Molina corta la única orejaAlcolea

No se privó la feria de Albacete, a pesar de las circunstancias y las restricciones, de tener una novillada picada y si así fue, al margen del interés promocional y de fomento de la fiesta por parte de la empresa, es porque a la gente le interesa también la categoría.

Y la prueba está en que la plaza volvió a registrar una muy buena entrada, a pesar de que la función se daba por la televisión autonómica y la tarde prometía un agua que acabó empapando a todos. Se fue a portagayola Molina a recibir a su primero con una larga de rodillas, tirando luego de repertorio con la capa una vez erguido. El novillo fue una máquina de embestir y no siempre pudo controlar su ímpetu y velocidad, dejándose enganchar el engaño. Mostró aplomo y maneras y poco a poco fue ajustando el ritmo de su oponente hasta sacar una faena muy bien intencionada y siempre a más.

Se volvió a lucir al torear de capote al cuarto, una res que romaneó y empujó con celo en varas y que llegó a la muleta pegajoso y echando la cara arriba al final de cada muletazo. Valiente y decidido, le fue buscando las vueltas en un trasteo de largo metraje en el que recordó a veces al añorado Dámaso y en el que se justificó más que de sobra.

También Moreno se hincó de hinojos para saludar al segundo, aunque ahora el novillo arrolló al novillero. Brindó a Sergio Serrano y bajo el aguacero, otro ingrediente que no suele faltar en esta feria, buscó someter y bajar la mano a un utrero repetidor y franco que llevó la voz cantante en una faena trabajada y voluntariosa. Se le pegó fuerte al quinto en el caballo, aunque tuvo motor de sobra para llegar al último tercio muy entero y embistiendo de manera incansable, viéndose su matador sorprendido a menudo en otro quehacer muy extenso en el que lo intentó todo. Como sus compañeros, se fue a la puerta de toriles para comenzar su actuación Peñaranda, que se las vio con un antagonista con poder y pies, dejando ver un muy interesante corte y un esperanzador concepto, aunque su labor se fue embarullando conforme se acababa el de Montealto. Volvió a mostrar sus buenas maneras con el que cerró plaza, otro astado exigente con el que templó al torear en redondo y al que exprimió por el pitón derecho hasta que el animal se fue apagando.

Ficha del festejo

Albacete, 13 de septiembre. Sexta de feria. Media entrada dentro del aforo permitido. Novillos de Montealto, bien presentados y de buen juego en conjunto.

Fernando José Molina (de pavo y oro), pinchazo, entera y descabello, oreja; entera, aviso, descabello, vuelta al ruedo.

Jesús Moreno (de turquesa y oro), entera, descabello, aviso, descabello, ovación; media, aviso, dos descabellos, ovación.

Alejandro Peñaranda (de negro y oro), entera, ovación; entera, aviso, vuelta al ruedo.

De las cuadrillas destacaron Javier Perea y Palomeque.