«Al final empiezo la temporada mañana en Pamplona con la de Cebada»

Eugenio de Mora habla para La Razón acerca de su presencia en la Feria de San Fermín y la presente temporada, justo antes de enfrentarse este viernes en Pamplona a los toros de Cebada Gago.

Eugenio de Mora
Eugenio de Mora

El torero toledano, nos habla de sus expectativas de cara a la presente temporada y especialmente a esta Feria de San Fermín, a la que regresa después del triunfo cosechado en su edición anterior.

- ¿Con qué expectativas va este año a Pamplona después de haber cortado una oreja en la Feria del pasado año?

- Es un aliciente sin duda el hecho de haber cortado una oreja allí. Es la única plaza de primera que ha demostrado que el torero que logra un triunfo, vuelve al año siguiente. Para los toreros como yo que hemos estado en muchas tesituras, y que hemos pasado tiempo fuera de las grandes plazas, incluso después de haber triunfado, es clave.

- ¿Cree que la oreja del año pasado pudo ser fruto de las ganas de reivindicarse después de haber estado fuera de los carteles de Pamplona durante las doce temporadas anteriores?

- Cuando estoy delante del toro no me acuerdo de si me tengo que reivindicar o no. Cuando vas a una plaza importante como Pamplona o Madrid, el objetivo siempre es triunfar y dar lo máximo posible. Este negocio está como está y el hecho de conseguir una oreja en plazas importantes, no te garantiza que te vuelvan a contratar, pero para uno mismo o al menos para mí, el objetivo siempre es la satisfacción personal, porque al primero al que tengo que convencer y demostrar, es a mí mismo, aunque lógicamente para cortar orejas el toro también tiene que darte un mínimo de posibilidades. No hay milagros.

- ¿Cree que las plazas de primera pueden quitar más de lo que dan, y también en comparación con años atrás?

- Al torero que tiene pocas posibilidades, poco le puede quitar. En mis primeros años de matador cortar una oreja en Madrid te abría muchas puertas, y en estos dos últimos años he cortado tres y he estado a punto de cortar alguna más que me han negado los presidentes. Si esto lo hubiera hecho años atrás, pues podría haber conseguido 50 o 60 corridas. Pero las únicas plazas que te pueden abrir las puertas a la mayoría de ferias siguen siendo Madrid, Pamplona, Bilbao, Sevilla. Pero en el fondo no creo que quiten, también depende de qué torero se trate, hay toreros que llevan muchos años sin cortar una oreja en Madrid y torean mucho, además cada torero tiene sus propios objetivos y circunstancias, para mí el máximo objetivo es triunfar en plazas como Madrid, Pamplona u otras de ese nivel, más que a lo mejor torear en veinte pueblos, pienso que la categoría de un torero importante depende del nivel de sus triunfos. Estar en los carteles importantes nunca te puede perjudicar, pero si no tienes suerte muchas tardes seguidas, eso sí que puede afectarte, está claro.

- ¿Cómo le ha influido de cara a su temporada el hecho de no haberse podido celebrar el festejo en el que iba a aparecer este año en San Isidro, a causa de la lluvia, y cómo se tomó la decisión definitiva de que se suspendiera?

- Fue una tarde muy dura y desagradable, me dejó un mal sabor. El ruedo estaba fatal, la gente había devuelto un montón de entradas, todo era muy negativo y hay veces que no se puede llevar la contraria a la razón. Veía a la gente mojándose en el tendido, de mala gana, y finalmente se acabó tomando esa decisión. En mi caso fue un fastidio, porque sólo tenía esa tarde, después de mis triunfos del año pasado, además yo sabía que iba muy justo, que no iba a la feria como tenía que ir, pero bueno son circunstancias que ya no tienen remedio. Aunque sé que no es lo mismo ir a Madrid en San Isidro que en otra fecha, a mí no se me caen los anillos, y después de la suspensión hablé un par de veces con Manuel Martínez Erice y tengo su palabra de que estaré el 15 de agosto, y a mí eso es lo que me interesa. Lo de la suspensión ya pertenece al pasado y no tiene remedio, la temporada sigue y Madrid está ahí, además, todavía no he jugado mis cartas.

Aún así, la verdad es que me encontré en una situación algo incómoda y complicada ya que era el director de lidia y el presidente estuvo presionando mucho para que se suspendiese, pero yo pensé que lo mejor era que la decisión se consensuase entre todas las partes, los toreros dudábamos mucho por el mal estado del ruedo, y por eso también llamé a los banderilleros, para ver lo que opinaban, y al final pues fue una cosa entre todos, y no nos quedó más remedio que aceptar la situación.

- Ahora le esperan citas como Borox, Socuéllamos y Orgaz. ¿En general cómo valora esta temporada?

- Hombre, en principio la temporada, sin yo tener culpa, se ha puesto muy cuesta arriba, porque la empiezo el viernes en Pamplona, y no sé lo que podrá pasar, porque como no me ha dado tiempo a estar bien ni estar mal, pues no sé en qué momento de forma voy, ya que las circunstancias no las he podio manejar yo. Hay veces que arrancas en Madrid y no tienes suerte y la temporada se pone más cuesta arriba, o puedes empezar la temporada triunfando en Madrid y de pronto la temporada se pone de cara. Igualmente, sé que torear las veintitantas que toreé el año pasado va a costar más trabajo, pero tampoco el toreo son números, lo importante es que la cantidad de orejas en plazas importantes sea alta.

- ¿Está sintiendo en estas dos últimas temporadas una segunda etapa de juventud, de oportunidad, de hambre por demostrar, ahora que las plazas importantes le vuelven a dejar hueco?

- Creo que sí, aunque la verdad es que yo nunca me paro a pensar que llevo ya casi veinte años de matador de toros, porque la verdad es que el paso del tiempo a nadie nos gusta, pero bueno, es una realidad inevitable y que está ahí, pero yo prefiero pensar que soy un torero joven, que tiene ganas, que quiere pelear, y que quiere combatir, y eso es lo que quiero transmitir al público y pienso que estas tres temporadas anteriores es lo que he sentido y lo que la gente ha sentido conmigo. Eso es lo importante, ese es mi camino y el que yo quiero seguir y espero que mi cuerpo aguante lo que yo quiero marcarle, pero sí es cierto que ya he notado que esas tardes de entrega y esfuerzo el público las ha valorado al margen de llevar más o menos años de alternativa.

- Ningún diestro en este siglo XXI, ha conseguido salir por la Puerta del Encierro en San Fermín con la ganadería de Cebada Gago, ¿es para usted un aliciente el poder hacer historia abandonando a hombros mañana la plaza de Pamplona?

- Son datos circunstanciales, ni si quiera lo conocía y por lo tanto no me lo había planteado. Pero bueno, puede ser un reto para poner todavía más ahínco para colocar mi nombre ahí, pero también se puede interpretar por el lado malo, pensando que qué difíciles son estos toros que nadie ha logrado durante 18 años, desorejarlos en Pamplona, pero personalmente pienso que la historia ya es pasado y lo que importa es hacerlo bien esa tarde, aunque también me quedo con el lado positivo y ojalá sea yo el primero en conseguir dicha hazaña.

- ¿Cómo definiría y valoraría los toros de Cebada Gago, una corrida difícil?

- Hace mucho tiempo que no mato Cebada Gago, he lidiado alguna en Vitoria y en Nimes, pero es evidente que es una corrida que no pone las cosas fáciles a los toreros, pero Pamplona en general, es una plaza donde sale el toro muy fuerte, y además esta es la que me ha tocado, y agradecido estoy de que me hayan puesto en esa corrida, y ojalá los toros den opciones y yo pueda estar cómodo.

- No hace mucho tiempo se ha anunciado en tentaderos públicos con fines benéficos. ¿Qué importancia cree que tiene el hecho de anunciarse en este tipo de eventos para la difusión de los toros?

- La verdad es que yo he sido el primer sorprendido con respecto a su repercusión de estos tentaderos públicos, porque reconozco que al principio era bastante escéptico en cuanto a su resultado, pero sí reconozco que me ha sorprendido mucho la cantidad de gente que ha acudido y el interés que han despertado, y pienso que eso siempre es bueno, porque cuando ves que algo genera interés y que la gente sigue acudiendo porque les gusta, es algo muy positivo. Además, es algo muy bueno para que la gente joven y los niños pequeños se acerquen al mundo del toro y aprendan lo que es un tentadero, funcionando así como un primer acercamiento a nuestra cultura taurina y a la labor de los ganaderos, así que pienso que es una buena costumbre que debe seguir practicándose.