«Alegaron que Ureña estaba sobrevalorado, que no tenía méritos suficientes y que una encerrona suya no tenía interés»

Imagen de archivo de Paco Ureña
Imagen de archivo de Paco Ureña

Tras anunciarse los carteles oficiales de la próxima Feria de Otoño de Las Ventas, organizada por la empresa Taurodelta S.A., una de las mayores sorpresas fue la inesperada ausencia de uno de los triunfadores del pasado San Isidro, Paco Ureña, especialmente al tratarse de una feria que siempre ha pretendido recompensar a aquellos que obtuvieron mejores resultados en Madrid durante toda la temporada. Inicialmente la empresa gestora se eximía de responsabilidades alegando que había sido el propio diestro el que había rechazado una oferta que ya habían estudiado y visto con buenos ojos ambas partes, pero que Paco Ureña quiso modificar en el último momento, negándose a torear en la feria si no mataba la corrida de Adolfo Martín entera, algo que la empresa decidió desestimar, dado que ya había cerrado la contratación de los otros dos toreros que completaban la terna, Rafaelillo y El Cid.

Ahora, es la casa Chopera, quienes representan al torero murciano, los que han querido ofrecer su versión de los acontecimientos; «Consultamos a Taurodelta sobre cómo tenían planificada la feria, y se les comunicó la voluntad del torero de matar, en solitario, los seis toros de Adolfo Martín. La empresa comunicó que valoraría la propuesta. Dos días antes de que se hiciesen oficiales los carteles, Manuel Martínez Erice nos dice que tiene contratados, en firme, para la corrida de Adolfo, a El Cid y Rafaelillo, que la feria la tiene prácticamente cerrada y que lo único que nos puede ofrecer es completar la terna». Además sus apoderados aseguran que las razones que dieron para declinar la petición de Ureña de lidiar la encerrona con los Adolfo fueron las siguientes: «El torero está sobrevalorado, no ha cosechado los méritos suficientes y carece de interés que el murciano toree, en solitario, los seis toros de Adolfo Martín». Por otro lado la casa Chopera ha asegurado que ya habían pedido estar en la corrida de Adolfo para la Feria de San Isidro después de haber triunfado en la Feria de Otoño de 2015, pero también fue denegada dicha propuesta, ya que la empresa reconoció que Castella había exigido un torero que abriese plaza esa tarde y ya estaba contratado Manuel Escribano para que la cerrara. Aún así, el torero y sus representantes aceptaron esa situación con cortesía, esperando recibir otra oportunidad posteriormente, pero tal y como se han sucedido los acontecimientos, no están nada conformes con el trato que han recibido por parte de la gestora de la monumental, aunque esperan poder devolver próximamente el cariño y apoyo que el diestro siempre ha recibido del público madrileño.