«Casi todos los toreros hemos vivido en primera persona esta tradición»

La Unión de Toreros ha publicado un comunicado en apoyo del diestro Francisco Rivera Ordoñez "Paquirri", tras la repercusión que ha suscitado una fotografía suya toreando una vaquilla con su hija Carmen en brazos

Fran Rivera ejecuta un derechazo con su hija Carmen en brazos
Fran Rivera ejecuta un derechazo con su hija Carmen en brazos

La Unión de Toreros ha enviado un comunicado a LA RAZÓN en el que, debido a la repercusión que en muchos medios y redes sociales está alcanzando la polémica suscitada en relación con la publicación de una fotografía del diestro Francisco Rivera Ordoñez "Paquirri"toreando una vaquilla con su hija en brazos, considera oportuno hacer públicas las siguientes consideraciones:

PRIMERA.- Manifestamos sin reserva alguna nuestro total apoyo a Francisco Rivera Ordoñez frente a los ataques de que viene siendo objeto por la publicación de dicha fotografía. Al mismo tiempo, los toreros nos sentimos orgullosos de transmitir a nuestros pequeños los valores y tradiciones que presiden nuestra existencia.

SEGUNDA.- Al margen de demagogias interesadas, es preciso aclarar que la seguridad de la niña no ha corrido peligro en ningún momento, habida

cuenta no solo de las características de la res, sino también de la incuestionable profesionalidad y responsabilidad de su padre.

TERCERA.- Como lo demuestra la cascada de fotografías que a modo de apoyo solidario están apareciendo en las redes sociales, prácticamente

todos los toreros hemos vivido en primera persona esta tradición, bien sea toreando una vaquilla con nuestro hijo en brazos, bien siendo nosotros el propio niño en brazos de nuestros mayores.

CUARTA.- Entendemos que la polémica suscitada obedece, más que a la preocupación por la niña (no en vano, los mismos que se escandalizan le desean la muerte a su padre), a la campaña antitaurina que desde hace tiempo venimos soportando, cuyos agentes, sospechosamente dirigidos y financiados, no dudan en incurrir en agresiones, amenazas y vejaciones de todo tipo tanto a los toreros como a los aficionados a la Tauromaquia, una disciplina que, en todas sus manifestaciones, tiene el reconocimiento que le otorga la Ley 18/2013 como Patrimonio Cultural.