Toros

«Desde la faena de agosto, sé que la Puerta Grande está en mi mano»

Sergio Aguilar vuelve hoy a Las Ventas «para repetir o incluso mejorar» la labor que realizó el pasado verano

El madrileño se enfrenta esta tarde a un lote de El Ventorrillo  junto a Miguel Ángel Delgado y el mexicano Arturo Saldívar
El madrileño se enfrenta esta tarde a un lote de El Ventorrillo junto a Miguel Ángel Delgado y el mexicano Arturo Saldívar

«Hoy es el día ideal para abrir la Puerta Grande». Así de convencido, seguro de sus posibilidades, afronta el matador de toros Sergio Aguilar su único compromiso en este San Isidro. Tras la novillada, vuelven los festejos mayores con una corrida de El Ventorrillo en la que, además del madrileño, actuarán el sevillano Miguel Ángel Delgado y el mexicano Arturo Saldívar.

«Esta tarde marcará la pauta del resto de mi temporada, para bien o para mal, así que espero repetir o incluso mejorar la faena que cuajé en verano en esta misma plaza, porque en San Isidro, a diferencia de verano, todos los focos están pendientes del ruedo y desde ese festejo de agosto, soy consciente de que tengo en mi mano la Puerta Grande, que está más cerca de lo que pensaba y que, como se han hartado de repetirme, puedo llegar a lograrla», comenta Aguilar a horas de estrenar su 2013 en Madrid, después de que la lluvia impidiera su actuación el pasado Domingo de Resurrección.

Esa tarde, el madrileño reconoce que fue «una pequeña sorpresa, una decepción», porque «con todo San Isidro por delante y la temporada sin configurar, podía suponer un punto de inflexión para el resto de la campaña». «Ya da igual lo que pasara, la realidad es que tengo la corrida de esta tarde y es la importante, sólo me tengo que preocupar de hacerlo bien con la que tengo y no lamentarme», afirma en referencia a un encierro de El Ventorrillo que ha contemplado «sólo en fotografías».

«Por lo que he visto y me han contado viene muy en tipo de la casa, el ganadero trae la corrida que quiere y eso es fundamental en una plaza como Madrid», valora el madrileño que tiene muy presente «un encierro de esa ganadería en Illescas (Toledo)», del que salió a hombros.

Dadas las circunstancias actuales y el descenso en el número de festejos, Aguilar necesita «ahora más días de gloria que faenas excelsas sin rubricar, como pasó en la de verano». «Necesito ese aldabonazo para dar un paso al frente en mi trayectoria», suspira. «Se espera mucho de mí, sobre todo, Madrid y su afición; me lo han hecho llegar en mis últimos compromisos y cuando he ido como espectador a ver las corridas: están conmigo y me están aguardando», reflexiona antes de añadir con lógica aplastante: «Si ellos tienen ganas de verme triunfar, imagínate yo».

A partir de las siete de la tarde, Sergio Aguilar pisará la arena para hacer buenos sus propósitos, sus sacrificios del invierno, los duros entrenamientos y ese concepto lleno de pureza y verdad, tan del gusto de Madrid. Todo una carta, a una jugada. Sólo queda saber si será ganadora.