Toros

Francia

Ginés Marín, trofeo y sangre en su alternativa en Nimes

David Mora también se llevó una oreja y Morante de la Puebla, con el peor lote, abrevió en sus dos faenas

El joven espada Ginés Marín cortó esta mañana una oreja antes de resultar herido por el sexto en su doctorado como matador de toros en Nimes (Francia), idéntico balance que el cosechado por David Mora, mientras que Morante de la Puebla, con el peor lote, abrevió en sus dos faenas.

Un comienzo y una reaparición

Hacía tiempo que Ginés Marín venía pidiendo toro y, por fin, este domingo ha tomado la alternativa en Nimes con un buen Zalduendo, el primero, de embestida humillada y repetidora, al que el toricantano, sobrado de recursos, le hizo filigranas con la muleta. Tal era su afán por desplegar todo el repertorio, que al estrenado matador le sonaron dos avisos antes de cortar una oreja.

El primero de Morante fue devuelto por inválido, sin embargo, lejos de mejorar, el segundo bis apenas podía mantenerse en pie. Eso, unido a las rachas de viento, hizo que el de la Puebla del Río (Sevilla) decidiera pasaportarlo de una estocada baja sin darse demasiada coba. Con el cuarto varió poco el guión. Tras lucirse con el capote, en la muleta, Morante decidió que aquel toro era poco aprovechable y lo estoqueó rápidamente ante las protestas del público.

Inspirado y roto estuvo David Mora a lo largo de su primera faena, en la que destacó la quietud, la ligazón y la buena colocación desde los primeros compases. Oreja para celebrar el regreso del madrileño a Nimes. Hizo también muy bien las cosas frente el quinto para lograr que se metiera en la muleta. La tela siempre delante del hocico, claridad de ideas y dosis de mando. La estocada cayó trasera y la faena terminó en gran ovación para Mora.

Cerró el festejo Ginés Marín, que volvió a estar valiente y entregado en una faena que no logró alcanzar vuelo, y en que resultó herido al sufrir una voltereta en las postrimerías de su labor. La espada tampoco fue su aliada y el público recompensó el esfuerzo con palmas en la despedida, antes de que Marín pasara a la enfermería por su propio pie.

El balance del festejo fue: toros de Zalduendo, el segundo como sobrero, aceptablemente presentados, con movilidad, pero faltos de celo y profundidad en las embestidas para José Antonio «Morante de la Puebla», silencio y pitos; David Mora, oreja y gran ovación: Ginés Marín, que tomaba la alternativa, oreja tras dos avisos y palmas en la despedida. La plaza registró tres cuartos de entrada en los tendidos.

Ginés Marín pasó por su propio pie a la enfermería y fue operado de una cornada en la parte posterior del muslo derecho.