La Fundación Toro de Lidia da su primer paso

Toreros, ganaderos y empresarios han impulsado de forma definitiva la entidad, con los objetivos de normalizar la presencia de la tauromaquia en la sociedad y reivindicar las libertades de los aficionados de acuerdo a la ley

Toros de la ganadería de Victoriano del Río
Toros de la ganadería de Victoriano del Río

Toreros, ganaderos y empresarios han impulsado de forma definitiva la Fundación del Toro de Lidia, constituida con los objetivos de normalizar la presencia de la tauromaquia en la sociedad a través de la divulgación de su patrimonio social, medioambiental, cultural y económico, y de reivindicar las libertades de los aficionados de acuerdo a la ley.

El patronato fundacional ha promovido la estructura económica adecuada para iniciar el proyecto con la idea de sumar a todos, profesionales y aficionados, y a cuantos quieran ayudar a la consolidación de esta entidad. Su patronato está compuesto por Manuel Martínez Erice, en representación de los empresarios; Juan Diego Vicente, en representación de los toreros; y Carlos Núñez, en representación de los ganaderos.

En un comunicado enviado a profesionales y aficionados, la Fundación reivindica «nuestra libertad de elegir» y manifiesta que «exigimos respeto para las miles de personas que trabajan alrededor del toro de lidia. Reclamamos nuestro derecho a organizar y asistir a festejos taurinos sin censuras ni imposiciones». Además, esta entidad quiere consolidarse también como altavoz potente y participativo para el apoyo y la promoción de la Tauromaquia en el ámbito nacional e internacional.

La Fundación ha iniciado las acciones legales y de comunicación necesarias para preservar los derechos y la reputación de profesionales y aficionados. De hecho, lleva trabajando desde hace varios meses en una estrategia jurídica que proteja a profesionales y aficionados taurinos frente a los distintos ilícitos de los que vienen siendo objeto, tanto en derecho penal como civil y procesal administrativo, y que ya está preparando.

El objetivo es que no queden impunes los actos ilegales ya cometidos contra la tauromaquia, así como desarrollar en adelante una estrategia común frente a todos aquellos actos que vulneren la ley. En ese sentido, la Fundación nace con vocación de convertirse en herramienta jurídica al servicio de todos quienes se sienten agredidos y ven vulnerados sus derechos respecto a su profesión o afición taurina.