"La gravedad persiste, pero ya hay mejoría gracias a Padrós"

Gonzalo Caballero evoluciona favorablemente y ya se le ha retirado la sedación y la ventilación mecánica, como relata su apoderado.

Tras el último y dramático fin de semana de la temporada taurina Gonzalo Caballero permanece ingresado de gravedad en el Hospital San Francisco de Asís, aunque las noticias que llegan desde el complejo ya son realmente esperanzadoras.

A pesar de que su historial en Madrid es verdaderamente duro, con tres percances en sus tres últimas visitas, su apoderado Juan Luis Ruiz insiste en que «que haya vuelto a ocurrir en Madrid no es más que una gran suerte. Lo mejor que le puede pasar a un torero herido es caer en las manos de un equipo de cirugía como el de Máximo García Padrós». Además, añade que «aunque la gravedad persiste hay una evidente mejoría respecto a ayer, gracias al doctor. Se le ha retirado la sedación y la ventilación mecánica y ya ha podido estar con su madre». También, el parte médico emitido desde el Hospital informaba de que el diestro madrileño de 27 años no presentaba fiebre –lo que descarta síntomas de infección– y la evolución de las lesiones vasculares es lentamente favorable». El torero se recupera así de una gravísima cornada que le seccionaba la vena femoral de la pierna izquierda, generando a la vez una trombosis en la arteria del mismo nombre. El percance sucedió cuando Caballero se disponía a entrar a matar al segundo toro en la corrida del Día de la Hispanidad.

Su apoderado reconoce que todavía es pronto para que el espada sea realmente consciente del alcance de la lesión que ha sufrido, pero a la vez asegura que «se le pondrán los pelos punta en cuanto le expliquen el riesgo que ha corrido su vida».

Entre todos los mensajes de ánimo destacaba el de su madre: «Amor verdadero, mi vida. Un corazón en dos cuerpos».