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Indra enfoca su nueva etapa a crear valor

Prioriza la innovación y la sostenibilidad, a la vez que refuerza la plantilla y su papel en la compañía

Imagen de los miembros del Consejo de Administración
Imagen de los miembros del Consejo de AdministraciónIndra

Indra ha dado carpetazo definitivo a la inestabilidad vivida por la compañía meses atrás. Aquel momento convulso se resolvió con la recomposición de su Consejo de Administración. La empresa tecnológica pasa así definitivamente página, afrontando una nueva etapa de solidez y centrada en el crecimiento y en la creación de valor para clientes, empleados y accionistas. Una nueva fase que ha tenido como colofón la presentación de unos resultados anuales históricos. Esta misma semana Indra presentaba sus cuentas correspondientes a 2022 (las primeras de un ejercicio completo bajo la presidencia de Marc Murtra), alcanzado máximos en cartera, contratación, ingresos y Ebit. El valor de la cartera superó los 6.300 millones de euros, lo que supone un aumento del 16% con respecto al año anterior. Por su parte, los ingresos mejoraron un 14%, hasta los 3.851 millones; mientras que el EBIT totalizó 300 millones, un 18% más que en 2021. El beneficio básico por acción (BPA) aumentó un 20% y el resultados neto ascendió a 172 millones, lo que representa un crecimiento del 20,28% respecto al ejercicio precedente.

Impulsaron estos resultados tanto la división de Transporte y Defensa como Minsait, su unidad de negocio que responde a los retos de las transformación digital, que mostraron durante el año pasado una robusta evolución, con mejoras del 6% y el 18%, respectivamente, en el apartado de ingresos, y del 14, 2% y el 36,8%, en el del margen operativo. El flujo de caja libre (FC) ascendió a 252 millones de euros, lo que hace que la ratio de deuda neta/EBITDA se sitúe en 0,1x, frente al 0,8x de diciembre de 2021.

Asimismo, anunció el pago de un dividendo de 0,25 euros por acción con cargo a los beneficios de 2022, pagadero el 12 de julio de 2023, lo que supone un incremento del 67% con respecto al del año anterior.

Estos resultados evidencian la confianza de los clientes en la compañía. Y es que el desempeño comercial ha sido sobresaliente, lo que se demuestra en el crecimiento a doble dígito en la contratación. Un avance que se ha logrado, además, mejorando la rentabilidad de sus dos divisiones y en un ejercicio en el que Indra ha destacado en materia de ESG. De hecho, este año la empresa tecnológica ha conseguido el hito de situarse por segundo año consecutivo como la compañía más sostenible de su sector y entre el 1% más sostenible del mundo, según el Sustainability Yearbook 2023, elaborado por la agencia S&P Global. Asimismo, ha sido calificada de «best practice» por el prestigioso índice CDP de cambio climático, que reconoce a Indra como una de las empresas con mejores prácticas medioambientales. Además, Indra y Minsait han renovado el certificado de Top Employers Institute, que las sitúa entre las empresas con mejor entorno de trabajo, con «la máxima calificación en ambiente laboral, ética y valores». La plantilla, a cierre de diciembre de 2022, estaba formada por 56.735 empleados, un 8,9% más.

Otro cambio importante en su estrategia ha sido la transformación cultural del grupo, que prioriza a los profesionales y se basa en pilares como la innovación, la flexibilidad, el aprendizaje, la diversidad o la sostenibilidad.

Tras la presentación de resultados, las acciones de Indra lideraron las subidas del Ibex 35 el pasado miércoles, al experimentar sus títulos una revalorización de 4,86%, hasta los 12,52 euros. De esta manera, acumula un incremento de su valor en lo que va de año del 17,56%. Desde que Marc Murtra es el máximo responsable de Indra (el consejo aprobó su designación el 27 de mayo de 2021 en sustitución de Fernando Abril Martorell), su cotización ha mejorado casi un 78%, lo que pone de manifiesto la confianza de los inversores en la estrategia puesta en marcha por la compañía. Y es que Indra está liderando los proyectos más punteros del mundo, siendo un referente en transición energética, Inteligencia Artificial, metaverso o ciberseguridad, de la mano Minsait. Por su parte, la división de Transporte y Defensa se ha reforzado con importantes contratos y adquisiciones en gestión de tráfico aéreo, e impulsa, además, muchos de los proyectos internacionales de gran envergadura y las tecnologías más potentes y futuristas que revolucionarán la defensa europea en los próximos años.

Indra es, pues, una de las compañías más vanguardistas y potentes del mundo en los sectores en los que está presente, generando al mismo tiempo empleo de calidad y aportando valor añadido a la economía española.