La reproducción del aguilucho cenizo alcanza su máximo histórico en Andalucía

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio han localizado y controlado durante esta temporada de cría 678 nidos de aguilucho cenizo (Circus pygargus), lo que supone un máximo histórico en la comunidad.

Esto implica que se haya logrado incrementar la población de esta especie en un 82 % desde que se iniciara hace ya nueve años el 'Programa de Actuaciones para la Conservación del Aguilucho Cenizo en Andalucía', ha informado la Consejería en un comunicado.

Gracias a las medidas que desarrolla la Junta en el marco de este Programa de Conservación se ha conseguido también que el 65,9 % de los nidos se desarrollen con éxito y que sólo se haya producido el 9 % de mortalidad en nidos, para lo cual ha sido necesario el manejo de 325 de ellos.

Las actuaciones que desarrolla la Consejería para la conservación del aguilucho cenizo (Cyrcus pygargus) en Andalucía durante la temporada de cría de la especie han contado con la colaboración de la mayoría de los agricultores y propietarios de cultivos de cereal (el 85,1 %), lo que viene a confirmar el alto grado de aceptación de esta iniciativa entre el sector.

Estas medidas, incluidas en el Programa de Conservación de Aves Esteparias que lleva a cabo la Junta, tienen como objetivo reforzar las poblaciones de estas especies en Andalucía y compatibilizar las actividades agrícolas y ganaderas con la conservación del medio natural.

Entre las acciones realizadas para preservar el aguilucho cenizo, catalogado como vulnerable, destacan el abandono de rodales sin cosechar alrededor de los nidos (70 %), el retraso de los trabajos de la siega hasta que los pollos completen su desarrollo (19 %), el traslado de los nidos a lindes y cultivos colindantes o el rescate de las crías que hayan quedado desprotegidas para su traslado a los Centros de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Junta de Andalucía para su recuperación.

El aguilucho cenizo es una rapaz de pequeño tamaño que visita la península ibérica para reproducirse, seleccionando principalmente los cultivos de cereal para su actividad.

Este hecho es una de las mayores causas de mortalidad por acción indirecta del hombre, debido a la recolección mecanizada de la cosecha de cereales de periodos cortos que ocasiona la pérdida de algunos nidos de la especie.