Siete viajes de sueño para San Valentín

El 14 de Febrero se celebra el día de los enamorados y buscamos los sitios más escondidos, más románticos e impensables con los que sorprender a tu pareja. Si todavía no has buscado sitio, estos son siete viajes de cuento para profundizar en el otro como no lo habías hecho antes.

San Gimignano
San GimignanoSilvanoCosta (nombre del dueño)

1. San Gimignano

En el centro mismo de la Toscana italiana, flanqueado por verdes colinas y viñedos, se encuentra el pequeño pueblo de San Gimignano. La mejor forma de llegar es desde la ciudad de Florencia, e inmediatamente destacan sus trece nobles torres de la época medieval. Bajamos del coche y nos confundimos con el decorado de piedra parda, a nuestro izquierda la Torre del Diavolo y a nuestra vera la Gelateria Dondoli. No es viaje si no termina con cata de vinos locales, profundamente aromáticos, ni visitando los amigos de alrededor, como Sienna, Lucca y la torre inclinada de Pisa.

2. Palawan

La isla filipina por excelencia para los turistas cuenta con playas kilométricas de arena blanca y agua transparente. Un paraíso al otro lado del mundo, a veinte horas de vuelos y aeropuertos. Altas palmeras, selvas largas y el azul infinito. Si bien es sencillo encontrar resorts en la zona norte, cerca de la playa de El Nido, nosotros recomendamos visitar la zona sur de la isla. A veinte kilómetros de Narra se encuentra Surya Beach, un pequeño hotel con apenas cuatro habitaciones y playa privada, un verdadero paraíso dentro del paraíso a un precio alegremente bajo. Pescados frescos cocinados al estilo local, piragüismo, largos paseos por playas de coral hacen difícil encontrar un destino mejor.

Playa de Palawan
Playa de PalawanAlfonso Masoliver

3. Bujará

Junto con Samarcanda, una de las ciudades históricas del desconocido Uzbekistán. Un recorrido por la historia más profunda de la religión islámica, a través de sus mezquitas cubiertas de azulejos y pisando los mismos suelos que grandes poetas medievales como Ferdousí y Avicena, permiten descubrir un pedacito de Asia Central sin la avalancha turística de Samarcanda. Además, Uzbekistán fue añadido el año pasado a la Organización Internacional de la Viña y el Vino, por lo que regar las deliciosas comidas con producto local es indispensable para subirnos al carro del placer.

Mezquita de Po-i-Kalyan en Bujará.
Mezquita de Po-i-Kalyan en Bujará.Alfonso Masoliver

4. Patagonia

Para los aventureros, el sur de Argentina es el destino ideal durante el mes de febrero. Allí todavía es verano, el frío no ha llegado, y la vista se vuelve más amplia mientras recorremos su inmensa estepa moteada por rebaños de ovejas. Como aviso, es importante mantener la calma una vez se prueban sus deliciosas tortitas con dulce de leche. Una de las excursiones más codiciadas permite visitar el glaciar de Perito Moreno, caminar por él incluso, y después del paseo suele ofrecerse un whisky on the rocks¡con hielo del propio glaciar!

Glaciar de Perito Moreno.
Glaciar de Perito Moreno.Luis Valiente (nombre del dueño)

5. Juneau

Parece sorprendente comprobar la rica historia de esta ciudad en Alaska. Por sus calles han pasado todo tipo de personajes: indios, mineros, hombres de negocios, militares, políticos... La que fue la ciudad de Alaska con más habitantes ha rebajado ahora su nivel a la calma y el frío, es el destino perfecto para huir como dos fugitivos. Podría ser el sitio al que habrían escapado Bonnie y Clyde si hubiesen leído este artículo, allí habrían sido felices. ¿Y cómo no serlo? Las actividades estrella son el avistamiento de ballenas y el disfrute absoluto de la naturaleza más bruta. El amor y la inmensidad, el sentimiento de aventura, atrapan a la pareja en esta ciudad a la que solo se puede llegar en barco o avioneta.

Juneau en 2012.
Juneau en 2012.James PoulsonAP

6. Dakar

En Senegal tienen mucho que enseñar a los enamorados. Aquí tienen color y vida. Baile y risa. Los más aventureros pueden salir de la ciudad y visitar la zona sur del país, en la región Casamance, y disfrutar libremente de unas playas casi vacías. Nosotros recomendamos una visita a la isla de Gorea, a dos kilómetros de la capital y fácil de acceder diariamente vía ferry. La antigua isla sirvió para reunir a los esclavos subsaharianos y llevarlos a las Américas, pero ha sido reformada por el enérgico colectivo de artistas senegaleses y donde antes fue oscuridad, ahora la decoran lindas casas de colorines.

Dakar. Vida y color.
Dakar. Vida y color.pixabay (nombre del dueño)

7. Brujas

El destino más visitado de esta lista, aunque no por ello menos hermoso. La ciudad belga es probablemente una de las más bellas de Europa, y su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Por eso no debe visitarse con prisas. Un largo paseo por los canales que atraviesan la ciudad, caminando los cientos de puentes que los cruzan, permite estudiar mejor los tonos de su preciosa arquitectura. Si no la llevas al mercado de la Plaza Mayor, al muelle del Rosario y al Begijnhof (una minúscula ciudad dentro de Brujas), tu pareja no te lo perdona. Y si no te lo perdona, un gofre en Chez Albert lo perdona todo.

Campanario de Brujas.
Campanario de Brujas.pìxabay (nombre del dueño)