Viaje a Italia - Roma. Las calles por donde pasean sus habitantes.

Callejeando desde la Piazza di Spagna a la Via della Fontanella Borghese

Escalinata en la Piazza di Spagna en Roma
Piazza di SpagnaAlicia Romay

A los italianos les encanta recorrer sus ciudades, nunca dejan de disfrutarlas, pero no suelen moverse por los circuitos turísticos. Ellos se mueven por atajos y callejuelas. Si Italia ya gusta estando en medio de grupos interminables de turistas; paseando por rincones, inclusive solitarios, las emociones están aún más aseguradas.

No es lo mismo visitarlo como turista que como lo hacen sus habitantes.

Cita en la Piazza di Spagna.

El centro de Roma es un laberinto, divertido pero complicado. Este primer recorrido es el típico que haría un italiano que conoce la ciudad, sin las aglomeraciones de los grupos de turistas.

El punto de encuentro será delante de la escalinata de la piazza. El primer impulso es hacer un selfie, las fotos en pareja o de grupo. El escenario ideal es mirando hacia lo más alto de la escalinata, hacia la iglesia Trinità dei Monti que fue construida en 1495 por el Rey Carlos VIII de Francia. La parte alta de la escalinata conduce a la Villa Medici y a la Villa Borghese, dos lugares espectaculares y con historias apasionantes. Los jardines y los rincones de ambos son dignos de dedicarles unas horas. Como recorreremos Roma, como lo hacen los romanos que es poco a poco, el camino y secretos de estos dos maravillosos sitios se publicarán más adelante.

Antes de alejarnos de este punto, de la parte baja de la escalinata, se recomienda dirigirse hacia la izquierda de las escaleras, mirándola de frente, y entrar en el café Babingtons

El salón de te en la Piazza di Spagna en Roma
El salón de te en la Piazza di Spagna en Roma

Su historia es fascinante. En 1893 vinieron a Roma dos jóvenes señoritas inglesas de buena familia, Isabel Cargill, hija del capitán Cargill, fundador de la ciudad Dunedin en Nueva Zelanda y Anna Maria Babington, descendiente de Antony Babington que fue implicado en 1586 por haber conspirado contra la reina Elisabeth I. Invirtieron 100 libras esterlinas y abrieron la sala de té y de lectura destinada a la comunidad anglosajona residente en Roma. Chiara Bedini, descendiente de las fundadoras, está al frente de este histórico café.

Salimos del café y nos vamos directamente a la izquierda, mirando de frente y al fondo, hacia la columna de la Virgen de la Inmaculada Concepción y a la derecha el imponente Palacio de España, sede de la Embajada de España ante la Santa Sede. Es la representación diplomática más antigua que existe en el mundo. Ha mantenido su sede desde 1482 y fue cuando el Rey Católico Fernando de Aragón, siendo Rey de Nápoles, designó para el cargo a Don Gonzalo Beteta que era Caballero de la Orden de Santiago. Desde entonces, es embajada permanente.

Piazza Mignanelli, es el nombre exacto de donde se encuentra la Inmaculada Concepción en la zona de la Piazza di Spagna
Columna de la InmaculadaAlicia Romay

Ahora sí estamos listos para despegarnos de la multitud de turistas que todos los días acaparan la famosa Piazza di Spagna. Busquemos la primera calle justo a la izquierda del palacio de la embajada. La via Borgognona , esta es una de tantas calles encantadoras en pleno centro de Roma, sin grupos de turistas ni aglomeraciones de ningún tipo. En Roma es vital aprender a caminar en las calles paralelas o transversales por donde no pasan los turistas, los turistas que visitan Roma en grupo, que son miles todos los días, no se despegan nunca de la ruta marcada por su guía, y ese el truco para saber por dónde y por donde no caminar en la ciudad, buscar caminos alternativos cercanos. Desde aquí el recorrido es fantástico, se puede sentir cómo viven los italianos que mantienen sus casas desde hace siglos en este barrio y disfrutan de su ciudad a pesar de estar en medio de la vorágine de los turistas. Hay que destacar que desde el inicio de la crisis, muchos propietarios de los bellísimos palacios de esta parte de Roma, han sido alquilados a comercios o B&B, por eso no se ven muchos italianos en este barrio, que en su época fue una de las zonas privilegiadas para vivir en el centro de la capital italiana.

Otras calles en las que se recomienda pasear en esta parte de la ciudad son: Bocca Di Leone, Frattina, Belsiana o Mario de Fiori, son calles en donde se pueden encontrar tiendas locales. Sería un crimen obviar las calles mas visitadas del barrio como es la Vía dei Condotti y la Vía del Corso, en dónde se centran las tiendas de marcas internacionales más famosas, pero quien quiera pasear y descubrir esta parte de Roma como si viviera en ella, lo recomendable es ir por estas pequeñas calles que menciono.

La Via Frattina, es una de las calles por donde caminan los que residen en el barrio.
La Via Frattina, es una de las calles por donde caminan los que residen en el barrio.

Del otro lado de la Via dei Condotti y camino hacia la Piazza del Popolo, hay algunos sitios muy de los italianos, aunque es normal que haya también turistas. En la Vía Victoria, en la Buvette se dan cita los italianos, para almorzar o tomar el aperitivo o la cena, siempre habrá algún turista, pero se respira más aire de bar de barrio que en otros de la zona.

El aperitivo en Italia es una cita clásica, lo toman a partir de las 18.00 horas y no más tarde de las 19.30 hrs.

La Buvette, muy cerca de la Piazza di Spagna
La Buvette, muy cerca de la Piazza di Spagna

Se recomienda entrar en uno de los bares y comentarle al camarero que se viene a tomar el aperitivo, esto a ellos ya les pone en aviso que conocemos la fórmula aperitivo, quiere decir que se paga una copa y se tiene derecho a picar lo que habitualmente ponen en la barra o en ocasiones sirve directamente el camarero.

Del otro lado de la Vía del Corso, hay que llegar a la Piazza San Lorenzo in Lucina. En esta plaza el ambiente es por general muy agradable, muy típico para quedar con italianos. En ella podemos entrar a visitar la Basílica del mismo nombre. Esta iglesia tiene una historia diferente, pertenece al grupo de iglesias denominadas “domésticas”, porque era una casa particular que pertenecía a una familia en el siglo IV -V d.C. Según cuentan, Lucina fue una señora muy rica que era la dueña de la iglesia, otros dicen que se llama así porque Lucina es un apelativo de Juno, madre de los dioses y posiblemente ante fue un santuario dedicado a ella.

La plaza, también es visitada por los turistas pero en menor grado, en la parte del fondo se encuentra uno de los restaurantes con terraza Ciampini, Este nombre es una referencia en Roma, tienen otros sitios repartidos en diferentes barrios de la ciudad, la calidad es buena y es frecuentado por italianos.

Una de las cafeterías en donde suelen quedar los italianos a tomar café es Ciampini.
Una de las cafeterías en donde suelen quedar los italianos a tomar café es Ciampini.

La última parte de este paseo será llegar hasta la Via della Fontanella de Borghese, pero el truco es caminar desde la Piazza in Lucina por la Via del Leoncino, allí encontraremos el Palazzo Borghese, sede de la otra embajada de España pero esta vez, ante el gobierno de Italia. Este palacio fue la residencia de la Familia Borghese. Los Borghese amaban el arte, parte importante de su colección está expuesta en la Galleria Borghese.

El palazzo Borghese. Sede de la Embajada de España ante el gobierno de Italia
El palazzo Borghese. Sede de la Embajada de España ante el gobierno de Italia

La Galleria Borghese es sin dudarlo, el espacio de arte más impresionante con un despliegue maravilloso de obras de los mejores artistas italianos de la época. Está dentro de la Villa Borghese. En uno de los artículos que se publicarán más adelante, detallaré cómo disfrutar de esta espectacular visita.

Así se mueven en este barrio, los italianos que viven y trabajan en la zona.