Ruidera, un paseo por el bosque sumergido de La Mancha

Estas lagunas tienen unas características que las convierten en un lugar con un atractivo especial para la práctica del buceo en aguas de interior

En estos días, es probable que el lector tenga su mente ocupada en otros temas más importantes. Pero mientras nos adaptamos a la nueva realidad, queremos acercarle en la medida de lo posible, desde este rincón, a un entorno natural que ya se nos antoja cercano otra vez.

Es en medio del campo de Montiel, a caballo entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, donde viajamos poco antes del Estado de Alarma para sumergirnos en uno de los humedales más interesantes de la península. Un Parque Natural compuesto por 15 lagunas engarzadas entre sí en el curso del Alto Guadiana y que a lo largo de 30 kms, vierten sus aguas de forma escalonada por medio de cascadas y saltos a través de las barreras travertínicas en un desnivel de 120 metros. Este paraje fue declarado Parque Natural en el año 1979.

El buceo en aguas de interior generalmente suele ser una alternativa para aquellos que, por distintos motivos, no tienen accesible la costa y, aunque es cierto que llevaba años barajando la posibilidad de bucear en este entorno natural protegido, he de reconocer que en mi primera visita para bucear en las lagunas de Ruidera, primaba más la proximidad que un interés especial por sumergirme es estas aguas.

5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagynas de Ruidera. Ciudad Real
5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagynas de Ruidera. Ciudad Real FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón.

Dejando a un lado el buceo en cuevas, las aguas de interior adolecen generalmente de algo tan valorado por los buceadores como es la buena visibilidad. Las expectativas juegan un papel fundamental en nuestra percepción de los acontecimientos. Y las nuestras no eran muy altas. Tan grata fue la sorpresa que a las dos semanas volví. Estas lagunas tienen unas características que las convierten en un lugar con un atractivo especial para la práctica de esta deporte. Buceamos en dos de ellas. La Colgada fue la primera. Es la más grande del enclave. Sus fondos están cubiertos en gran parte por limo y algas. Varios manantiales vierten sus frías aguas en esta laguna que es una de las más apreciadas por los buceadores.

Pero especialmente llamó nuestra atención la laguna Batana. Desde el primer momento quedamos atrapados por la magia de este entorno. Parte de esta laguna está poblada por árboles que crecieron en su interior durante los años en que el nivel de agua descendió y que hoy yacen sin vida, cubiertos del carbonato cálcico que se filtra de la roca caliza durante las lluvias y que tapiza cuanto hay en estos lagos naturales, lo que confiere a algunas de sus ramas un aspecto bulboso y extraño. El más mínimo roce o incluso el simple paso de nuestras burbujas hará que este poso se precipite como si fueran copos de nieve de distintos tamaños.

5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagunas de Ruidera. Ciudad Real
5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagunas de Ruidera. Ciudad Real FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón.

Sus aguas en invierno tienen una visibilidad sorprendente, y disfrutaremos mucho más de este entorno si elegimos un día soleado y la luz de la mañana. Los rayos del sol se filtran entre las ramas creando un juego de luces y sombras que estimularán a cualquier fotógrafo subacuático y por momentos nos hará sentir que estamos volando entre los árboles de un bosque sumergido. Viajaremos ingrávidos en un laberinto de troncos retorcidos y delicadas y finas ramas sin vida que parecen querer alargar sus extremos para tocarnos, creando una atmósfera fantasmagórica.

Entre la vegetación, es habitual ver a grandes y huidizas carpas que escapan al escuchar el ruido de las burbujas. Mucho más atrevidos son los lucios, los reyes indiscutibles de las lagunas y que, al igual que las primeras, fueron introducidos hace décadas para la práctica de la pesca deportiva. Una especie invasora que ha ocupado la cúspide de la cadena trófica, y que no se asusta con nuestra presencia. Es fácil verlos ocultos entre los bastos mantos de algas que cubren gran parte de los fondos de las lagunas, o entre las ramas. En verano suelen encontrarse cerca de las surgencias donde el agua brota fría y cristalina. Cerca de los márgenes, podremos observar juncos y otros tipos de plantas donde suelen esconderse los alevines. Durante nuestra visita y dada la temperatura del agua, no tuvimos la suerte de ver algunas de las especies que habitan estas lagunas, como galápagos y otras variedades autóctonas, pero quedamos compensados por la claridad de las aguas en esta época del año, el entorno natural y la experiencia de bucear con una fauna y una vegetación distintas a lo que solemos encontrar en el mar.

5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagynas de Ruidera. Ciudad Real
5-3-20. Ruidera. Buceo en las Lagynas de Ruidera. Ciudad Real FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón.

Las lagunas de Ruidera ofrecen un atractivo en sí mismo, y los amantes de este deporte pueden disfrutar de un buceo diferente, cómodo y tan gratificante como muchas de las inmersiones que se hacen en nuestras costas. Esperamos que muy pronto podáis acercaros a comprobarlo.