Los parques de atracciones que no quieres perderte este verano

Cinco de los parques más divertidos de nuestro país te están esperando para arrancar emociones

Falta adrenalina en las vacaciones, aunque sea provocada. Sentir el viento fresco acariciar nuestros aullidos de terror en la montaña rusa, hacernos los valientes en la casa de los horrores, sobrecargar el sistema con algodón de azúcar, una vez al año no hace daño, dos o tres tampoco. Un parque de atracciones es en realidad mucho más que puro divertimento. Es un día de prueba constante. Parejas recién ligadas acuden de la mano para demostrar su valentía al contrario (o poner sus miedos sobre la mesa, sin excusas) y no hacen falta las conversaciones románticas de madrugada si sabes de antemano con quién estás paseando. Lleva a tu novia a la casa de los horrores y descubre su lado más valeroso. Arrastra a tu novio al Dragon Khan de PortAventura y regodéate con sus chillidos lastimeros.

Y si el niño no se portó bien ayer por la noche, a la lanzadera él también.

Parque Warner, Madrid

Los parques de atracciones ambientados en películas y programas de televisión poseen un encanto particular. Entre golpes de adrenalina y sillas voladoras tenemos la sensación de hundir los pies en el terreno de la fantasía, respiramos y palpamos el aire inalcanzable del otro lado del televisor, antes de regresar a casa sintiéndonos un poco más valientes.

El parque está dividido en cinco zonas temáticas: Hollywood Boulevard, Cartoon Village, Old West Territory, DC Super Heroes World y Movie World Studios. Para ampliar la cultura de los más pequeños, es interesante visitar el teatro chino y luego recompensarles con un espectáculo cargado de acción en la Loca Academia de Policía. Y si buscas intensidad, basta con subir en cualquiera de sus cuatro montañas rusas, entre las que sobresale Superman: La atracción de Acero.

PortAventura World, Tarragona

No se debe tener favoritos pero mi abuela me llevaba aquí de zagal y desde entonces tengo sentimientos encontrados con este templo de diversión concentrada. En ocasiones recuerdo mis tembleques infantiles al conseguir la altura mínima para subir a la montaña rusa del Dragon Khan; otras, quiero sentir mi piel bullir y erizarse junto con el rugido atronador del dragón.

Hablar de las atracciones, espectáculos y servicios de este histórico parque me llevaría dos o tres artículos, son décadas dedicadas a la diversión de los visitantes, con un mimo y una profesionalidad poco comunes. ¿Los indispensables, entonces? Las montañas rusas de Stampida y Shambhala, los rápidos con cascadas de Tutuki Splash y el Hurakan Condor para experimentar una torre de caída a 115 km/h. Y no podemos omitir a la nueva joya de la corona, la montaña rusa diseñada por Ferrari y capaz de alcanzar los 180km/h en 5 segundos. La llaman Red Force.

Oasys Minihollywood, Almería

¿Cuántos días aguantaríamos vivos en el salvaje oeste? Quizás una semana, puede que menos. Un paso en falso puede terminar en tragedia si pisamos una serpiente, molestamos al jefe indio o tardamos demasiado en apartar la mirada al cruzarnos con un bandolero. Aunque es posible probar suerte en este mundo peligroso, en el desierto de Tabernas, en el decorado que se utilizó durante los años 70 para las famosas películas de spaghetti western.

Bajo el atento ojo de la ley se celebran dos espectáculos imperdibles para el visitante, un show del oeste con tiroteo incluido y un gracioso baile de cancán en el Salón The Yellow Rose, entremezclando música, acción y misterio en apenas unas horas. Un puñado de piscinas y su propio zoológico (en colaboración con Programas Europeos de Especies Amenazadas) culminan esta aventura contemporánea en el salvaje oeste.

Aquarama, Castellón

Los días de calor abrasador, es mejor buscar zonas de agua. El parque acuático de Aquarama sale al rescate coloreado de un azul intenso en contacto con el cielo, fresco y húmedo y con las cantidades ideales de cloro. Para los más pequeños cuenta con una sección llamada Chiquilandia, aunque ellos también pueden relajarse contigo en la zona de Los Lagos, destinada en exclusiva al relax y los chapuzones.

Otra historia serían Los Kamikazes, tres toboganes gigantes y con alturas de espanto llamados Big Slide, El Salto del Diablo y La Lombriz. Solo aptos para valientes. Aquí el agua se releva a un segundo plano para sucumbir ante la velocidad y la valentía del visitante, que también podrá ser puesto a prueba en los laberínticos toboganes conocidos como Enrollados, en los cuales se recuperan el vértigo y la velocidad.

Parque de Atracciones, Madrid

Los madrileños son gente afortunada. Guardan con mimo dos de los mejores parques de atracciones de nuestro país. El Parque de Atracciones de la capital es un pedazo de infancia para cualquier madrileño, atravesada por velocidades extremas y sillas voladoras. Supone un parque de corte más clásico, por así decirlo, donde no ha hecho falta añadir demasiados espectáculos para conseguir una categoría suprema.

Como cordilleras sobresalen las montañas rusas de Abismo, Tarántula y Tornado (hay que reconocer que los nombres son de los más indicados), aunque también queda espacio para disfrutar con toda la familia. Ya sea en sus Rápidos, cargados de emoción, o en el espectáculo de Peter Funk & Garfio’s Band, los más pequeños podrán saborear los primeros bocados de emoción intrínseca en este parque de atracciones histórico.