Seis buenas ideas para celebrar el Día Marítimo Mundial

El 24 de septiembre se celebra el Día Marítimo Mundial, este año con la temática de un transporte marítimo sostenible, y es maravilloso porque existen muchas formas de disfrutar del mar con responsabilidad

El Día Marítimo Mundial quizá sea una de las fechas más importantes para cualquier viajero. Casi casi puede considerarse el día del viajero, de los primeros, de esos alocados griegos, egipcios y fenicios que subían a botes de cartón para recortar nuevas líneas en sus mapas incompletos. Pero los viajeros procuramos ser respetuosos con cada entorno que profanamos, pisamos la tierra nueva con cautela, también inclinamos la cabeza ante las deidades que pululan en el mar que hoy celebramos. Poseidón, Anuket, Chalchiuhtlicue, Njord, Neptuno, tantos dioses han moldeado las olas como si de arcilla se tratasen. Por ellos también celebramos este día.

El lema marítimo mundial para el 2020 será “un transporte marítimo sostenible para un planeta sostenible”, con el fin de promover nuevos métodos de transporte que coincidan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Por esto los mejores planes que vamos a proponer este año para el Día Marítimo Mundial serán, como debe ser, lo más ecológicos posibles.

Visitar el Galeón Andalucía

Qué mejor forma de recordar los tiempos en que no ensuciábamos los mares con combustible que visitando un verdadero galeón español. Después de tres años de investigación en los principales archivos históricos y navales de nuestro país, seis meses de diseño y diecisiete de construcción por mediación de la Fundación Nao Victoria, esta criatura con casco de fibra de vidrio, recubierta con madera de pino e iroko, fue botada en Punta Umbría en noviembre del 2009. El punto a favor que tiene este fascinante barco es que, aunque posee un motor para poder avanzar los días de calma chica, lo habitual es que se deslice por los océanos utilizando nada más que su intrincado sistema de cabos y amplias velas.

Aunque ser un barco “verde" no le ha impedido llegar hasta Shanghai, Sri Lanka, Djibouti, Haifa, Estambul, Malta, Puerto Rico, Jacksonville y Nueva York. ¡Casi nada! En su interior cuenta con un museo abierto al público donde se explica cómo era la vida en los galeones y qué funciones cumplían durante el Imperio español. Actualmente puede visitarse en la ciudad de Avilés, Asturias, hasta que el 27 de septiembre ponga rumbo a nuevo puerto.

Horas de surf en las islas Canarias

Suerte que tenemos a nuestros amigos surfistas para cuidar del océano. Ellos sí que saben. No hace falta más que una tabla, buen equilibrio y cabeza que resista a los golpes para disfrutar de un día intenso de mar salada. Aunque nuestro país cuenta con excelentes zonas para practicar el surf más extremo, digamos que la crema de la crema en las costas del surf español se encuentra en las islas Canarias. Precioso escenario para un deporte precioso.

En Lanzarote, las olas deslizándose por la izquierda y derecha en la Playa de Famara son un destino indispensable, aunque La Santa tampoco se queda atrás (si ya se tiene cierta experiencia en cabalgar el mar). De isla en isla y salto porque me toca llegamos a Fuerteventura y su clásico North Shore: junto a la playa de Majanicho se desdobla la famosa ola “The Bubble”, solo apta para expertos o surfistas de miembros duros.

Vencer al vértigo en el Faro de Chipiona

Ocurre con las personas que al situarnos junto a una edificación construida por el hombre, de esas altas, sentimos una sensación placentera. Esto es porque, pese a ser más grandes que nosotros, las hemos hecho nosotros. Las reconocemos como una muestra del poder humano, una muesca más de nuestras habilidades en esta tierra. Y en el caso de los faros, esta muestra de poder se da en un doble sentido: no solo hemos sido capaces de levantar estas maravillas, sino que gracias a ellas podemos guiarnos en el mar.

El Faro de Chipiona, en la provincia de Cádiz, es el más alto de España y el vigésimo primero del mundo con 62 metros de altura. Desde que fue encendido por primera vez en noviembre de 1867 hasta hoy, solo se ha apagado en dos ocasiones. La primera durante la guerra contra Estados Unidos durante la independencia cubana, por miedo a una invasión; la segunda durante la Guerra Civil española. Por un precio de 5 euros por persona pueden subirse sus 322 escalones y obtenerse unas vistas deliciosas del mar Mediterráneo.

Aprender en el Museo do Mar de Galicia

Este interesante museo situado en Vigo quizá sea una de las mejores maneras de aproximarse a la cultura marítima de Galicia. Ya sabemos que los gallegos componen un pueblo intrépido, curtido con sal y oleaje, y este museo es un reconocimiento a esa valentía, a la vez que un valioso espacio informativo. Algunas de sus salas guardan embarcaciones pequeñas, instrumentos del valor, y a lo largo de la exposición se explican las diferentes técnicas que el pueblo gallego ha utilizado para la pesca durante su excitante Historia.

Inventos que causaron sensación en su época, historias escalofriantes de osadía, apuntes y descubrimientos de audaces exploradores gallegos. Todo esto puede verse a pocos metros del océano, escuchando sus susurros. Además cuenta con un pequeño acuario donde se muestran las especies autóctonas de la región.

Cenar de lujo en Puerto Banús

¿Quién dijo que por ser sostenibles no podríamos disfrutar? No hace falta más que ir a Puerto Banús, en Málaga, para demostrarlo. Lo del Día Marítimo Mundial puede ser una excusa perfecta. Además de ser testigo de algunos de los yates más espectaculares que navegan por nuestro país, o coches de alta gama circulando por las callejas que enmarcan el puerto, el visitante puede engatusar a su estómago cenando en alguno de los restaurantes.

Puestos a recomendar uno de ellos, pocos hay mejores que Amore e Fantasia, cuyos platos de pasta tocan melodías en el paladar, bien cargados de queso si lo deseas. Dicen de sus pizzas que son capaces de entusiasmar al italiano más exigente. Y no es de extrañar. La pizza Bismarck con tomate, mozzarella italiana, jamón cocido y huevo frito hace la boca agua con solo leerla en la carta.

Paseos en catamarán por Cambrils

No puede dejar de celebrarse el Día Marítimo Mundial sin probar aunque sea una pizca de agua salada. Sentir el cosquilleo del peligro azuzándose con las olas. Pero este año querríamos hacerlo bien, sin motores, sin gasolina que manche nuestros preciados mares, sin trucos que faciliten dominar a la bestia azul. Mejor a vela y, por qué no, en catamarán.

Los entusiastas de esta divertida embarcación sabrán que son casi innumerables los puertos de España que ofrecen salidas diarias para turistas, y que algunas de las mejores pueden encontrarse en Mallorca, pero hoy quiero proponer los paseos que ofrece el puerto de Cambrils, en Tarragona. Con la compañía Cataventure Salou, el aventurero saldrá de puerto para realizar una hora de relajante navegación (si el tiempo acompaña) por las claras aguas catalanas, para luego fondear en una tranquila playa. Allí podrá tomar el sol, disfrutar de un mojito, practicar el snorkel... Lo que viene a ser un planazo para un día tan divertido como este.