Maratón en Groenlandia, allá que nos vamos

Así como hay rutas del vino, de museos y de otros tantos temas, también las hay de maratones. Primera entrega de la serie “Maratones por el mundo”

Hay gustos para todo y como no se pueden quedar fuera los enamorados de running hay que empezar a planificar los viajes de los corredores. En esta primera entrega nos vamos lejísimos a correr por lugares increíbles en un entorno de no creérselo.

¿Os apetece ir a un maratón al Círculo Polar?

Hay a quienes les fascinan los grandes retos y parece que los organizadores de estos maratones en todo el mundo forman parte de ellos. Iremos de su mano recorriendo el mundo pero de una manera muy particular: corriendo maratones.

Esta organización empezó su andadura hace más de veinte años desafiando la Muralla China. Desde corredores experimentados hasta “principiantes”, The Great Wall Marathon ha servido como la prueba definitiva para más de 25.000 corredores. En medio de las impresionantes montañas de Huangyaguan y los pueblos auténticos del distrito norte de Jizhou, han sido testigos de cómo estos corredores decididos conquistaron el muro en una de las carreras más duras del mundo. Son expertos en la materia y viven en Copenhague.

Nuestro primer gran maratón.

Qué mejor arranque que irnos al Círculo Polar Ártico. Vamos que nos vamos a Groenlandia, uno de los sitios más remotos del mundo. Si algo vamos a encontrar allí es hielo, mucho hielo, pero no nos importa. Corriendo no se siente el frío. Pero no hay que asustarse, la temperatura en la época que se organiza habitualmente el maratón es de entre menos cinco y menos quince grados, eso no es nada. Corriendo no se siente. Recuerdo una carrera que hice con menos de cinco grados, fue de las experiencias más increíbles que he vivido.Imagínate recorrer kilómetros y kilómetros de hielo infinito y de repente sentir que no estás solo, que un zorro está corriendo junto a ti. Cuando vas corriendo por el hielo, oyes cómo cruje debajo de tus zapatillas y allí delante tuyo el desierto ártico rodeado de una belleza inusual. Necesitamos ahora más que nunca espacios abiertos y virgenes.

Para que nuestro deseo se vea cumplido debemos de llegar primero a Kangerlussuaq. Esta población de Groenlandia está ubicada en el municipio de Qeqqata en donde empieza un fiordo con el mismo nombre. En si esta palabra en groenlandes significa “El Gran Fiordo”. Tiene la ventaja que aquí se encuentra el aeropuerto más importante de Groenlandia, o sea que facilidades todas.

Los vuelos por la pandemia están suspendidos, el maratón que se celebraba en octubre también, pero lo han pospuesto para abril. La duración del vuelo es de veintiún horas saliendo desde Madrid con escala en Copenhague, que por cierto (os debo un artículo sobre esta preciosa ciudad en la que cuando la visité pensé que yo podría vivir allí por un tiempo... una ciudad y una gente estupenda) Bueno, sigamos con el viaje a Groenlandia.

Estábamos en Kangerlussuaq, en el punto medio del fiordo en donde se encuentra el Círculo Polar Ártico. En medio de una naturaleza que impresiona con una abundante vida vegetal y animal. Y ya que estamos aquí podemos hacer una excursión al glaciar Russell, que se erige como una pared de hielo que alcanza hasta sesenta metros en ciertos puntos, así como a la tundra ártica que se encuentra entre la gigantesca capa de hielo de Groenlandia y el fiordo helado. La tundra es el hogar de muchas especies terrestres, como la mayor concentración de bueyes almizcleros de Groenlandia, además de renos, el zorro ártico, liebres, el lobo ártico ilusorio y multitud de aves.

Visita a la capital de los icebergs.

Fluye desde la capa de hielo de Groenlandia, donde se estima que drena alrededor del 6,5% (110.000 kilómetros cuadrados) del hielo interior. La geografía de la tierra debajo de la capa de hielo obliga a que este gran sistema de drenaje se concentre en una corriente estrecha, lo que hace que Sermeq Kujalleq sea uno de los glaciares que se mueven más rápido en el mundo: alrededor de 40 metros por día. También es responsable de aproximadamente el 10% de todos los icebergs en Groenlandia.

Ilulissat es otra visita impresionante, se encuentra en la desembocadura del fiordo de hielo Ilulissat , que fue incluido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2004. La ciudad está muy cerca del mar con sus icebergs y el glaciar más activo del mundo, Sermeq Kujalleq, también llamado glaciar Jakobshavn, es conocido como el glaciar más rápido del mundo. Como los ríos, los glaciares fluyen constantemente, empujados hacia adelante por el peso de su propio hielo. Este viaja a un promedio de 0.04 km. en 24 horas. Sermeq Kujalleq ha crecido y encogido durante siglos como parte de la capa de hielo de Groenlandia formada hace más de 250.000 años. La mayor parte de la capa de hielo está rodeada de montañas.

Este maratón es único. Se atraviesan lenguas glaciares, paisajes de morrenas en medio del silencioso desierto ártico. Parte de la ruta serpentea hacia la capa de hielo de Groenlandia, que cubre el 80% de la superficie de la isla y es la segunda en tamaño después de la única otra capa de hielo del mundo en la Antártida. Las temperaturas están por debajo de cero y los vientos son típicamente fuertes. Siempre existe la posibilidad de que gruesas dunas de nieve a la deriva cubran las rutas, lo que obliga a los corredores a encontrar una base adecuada. Tanto el maratón como el medio maratón comienzan aproximadamente a 4 km de la capa de hielo de Groenlandia en un camino de grava, que conduce directamente al hielo helado e implacable. Debido a los enormes poderes de la naturaleza y la retracción general de la capa de hielo, la distancia exacta sobre el hielo solo se determinará unos días antes de la carrera, pero el objetivo es un circuito de 3 km. Correr observando a los renos puede ser de esas experiencias que no se olvidan nunca.

Lo que aprendí de Martín Fiz

Charlando con el campeón de Europa y del mundo de maratón me dijo algo que cada día que entreno lo tengo presente “Para hacer deporte y conseguir objetivos lo más importante es saber usar la cabeza” Nada es imposible, aquello que vemos lejano, si nuestra cabeza nos acompaña, es casi seguro que lo podemos conseguir.

Os seguiré llevando por la ruta de los maratones por el mundo.