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Acapulco en México, relax y buena comida

Sol, agua y viento, algunos de sus elementos para disfrutar enormemente

Desde siempre Acapulco ha sido para mexicanos y extranjeros el lugar favorito para ir a descansar. Acapulco, entre su clima y sus gentes lo hacen un destino muy especial. En avión, desde la Ciudad de México se llega en un suspiro y en coche por la Autopista del Sol toma cerca de cuatro horas.

Pichilingue en Acapulco
Pichilingue en Acapulco FOTO: Alicia Romay

Acapulco y su nueva vida

Dar sorbitos de agua fresca de coco y picar unos sopes o garnachas con los pies en la arena tomando el sol es un placer de dioses y Acapulco es para eso, para disfrutar sin moverse demasiado. La sensación de vacaciones arranca desde el primer momento que se siente el calor húmedo de Acapulco. Es un calor especial. Pasar unos días en esta parte de México es una invitación a la relajación y al sosiego. Acapulco no es un destino para patear la ciudad sino para descansar a gusto relajándose en una tumbona o en un mullido sofá combinándolo con chapuzones en las piscinas o en sus aguas cálidas del mar del Pacífico mexicano o paseando en un barco admirando la belleza del lugar esquiando o realizando otro deporte acuático. Acapulco es el refugio de los “chilangos”, los habitantes de la Ciudad de México y de otras muchas procedencias que cada vez que necesitan escapar para recuperar fuerzas vienen aquí sin dudarlo.

Hace algunos años pasar unos días en este destino era ir a la playa muy temprano, pasear por el centro de la ciudad, aprovechar para hacer algunas compras, comer en alguno de sus restaurantes, pasar la tarde entre amigos y más tarde tomar una rica ducha para prepararse para ir a cenar y terminar bailando en una de sus famosas discotecas, esta era parte de la rutina de las vacaciones en este espacio mexicano, pero como todo, esto también ha cambiado.

Actualmente la “nueva vida” de los mexicanos en Acapulco se desarrolla en la zona denominada Diamante que se encuentra a muy poca distancia del aeropuerto. Es una zona muy exclusiva en donde se ubican hoteles y complejos residenciales de lujo.

Sí en los años ‘70 y ‘80 la zona de la Costera Miguel Alemán era la que congregaba la mayor parte de actividades turísticas y de congresos de Acapulco, en la actualidad la mayoría de los eventos se desarrollan en esta parte del puerto.

La rutina diaria de unos días de vacaciones en Acapulco

Aquí no hay prisa, pero no por ello hay que levantarse tarde. A las siete de la mañana, cuando está saliendo el sol y después del té o café matutino hay que ponerse en marcha y este es el mejor momento para realizar alguna actividad deportiva. El sol del medio día es lo suficientemente fuerte como para evitar retarlo. El desayuno “a la mexicana” es vital, unos tamales oaxaqueños o unos huevos rancheros ayudarán a pasar la jornada.

La idea de pasar unos dias en Acapulco es descansar, relajarse, hacer deporte, leer…

El nivel de humedad en Acapulco es alto y esta sensación es la que ayuda a ir a otro ritmo. Luchar contra la sensación de calor es inútil y es por eso que las vacaciones en el puerto deben de ser pensadas para estar quietos y tranquilos.

Aprender a esquiar en Acapulco es una experiencia única

Desconozco en cuántos lugares del mundo utilizan la técnica acapulqueña para enseñar a los principiantes de esquí acuático. Lanzarse al mar con el salvavidas puesto es el primer golpe de adrenalina, ya en ese momento nos está esperando en el agua el ayudante del patrón de la lancha con los esquís puestos quién nos ayuda a colocar los nuestros una vez terminada esta “complicada operación”, nos da las cuerdas e indica al patrón de la lancha que estamos listos para arrancar, ese es el momento más difícil, ponerse de pie sin perder el equilibrio, pero para conseguirlo y sin caerse está el ayudante quién nos sujeta y nos ayuda a incorporarnos “con un arte que no se puede aguantar” hasta conseguir la posición justa para proseguir el trayecto sobre la imponente bahía de Acapulco. Parece fácil esquiar en estas aguas acapulqueñas pero no lo es, con la ayuda de los lancheros de Acapulco se facilita una barbaridad. Puerto Marqués es una de las zonas más agradables para practicar este deporte. Pero este enclave no es exclusivo para los esquiadores, su playa y aguas tranquilas son ideales para pasar el día tumbados al sol y comiendo unas ricas garnachas recién hechas o sopecitos con salsita verde y queso.

Especialidades acapulqueñas

Lo dicho, hay que probar las garnachas o los sopes, que se componen de tortillas de maíz más gruesas de las que se usan para hacer los tacos, estos manjares de masa se pasan por aceite caliente, se les agregan frijoles refritos, cebolla picada, nata líquida, queso rallado y salsa al gusto. Acompañarlos con una cervecita fresca es lo suyo o en plan light con agua fresca de coco que está de desmayarse.

Garnachas con frijoles refritos negros y queso
Garnachas con frijoles refritos negros y queso FOTO: Alicia Romay

Hay especialidades acapulqueñas que no puede uno perderse, una de ellas es el Ceviche Acapulqueño seguido del Pescado a la Talla y aunque parezca mentira y haga calor, probar la sopa de pescado conocida como Caldo de Cuatete sienta maravillosamente bien sin olvidarse de las almejas vivas que al sentir las primeras gotas del limón con el que las comeremos se estremecen.

Ceviche acapulqueño
Ceviche acapulqueño FOTO: Alicia Romay

En la zona Diamante se pueden encontrar muy buenos hoteles y en la zona comercial algunas tiendas simpáticas. Todo actualmente gira alrededor de la Zona Punta Diamante . No se necesita ir más lejos para pasar unos días tranquilos y relajados sin más.