Viajes

Digitalización del turismo, clave para la recuperación

Un robot en el Feria Internacional del Turismo (Fitur)
Un robot en el Feria Internacional del Turismo (Fitur)La RazónLa Razón

Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas… Esta frase del maestro Jorge Francisco Pinto me hace reflexionar sobre muchos acontecimientos sucedidos en los últimos años. Pensábamos que el Turismo en España sería uno de los sectores que tardaría más en caer en una crisis económica y que sería de los primeros en levantarse. No ha sido así.

Gracias a los medios digitales hemos podido mantener la comunicación con nuestro entorno e incluso mantener algunos negocios con cierta actividad. Nos ha permitido volver al trabajo manteniendo a raya la distancia física sin prescindir de la falta de contacto total. Pero, ¿qué va a suponer esta nueva etapa en el futuro del Turismo?

Hemos llevado a la práctica la ley de la evolución del hombre de Darwin que aludía a que no sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta. Y eso es lo que hemos hecho con la tecnología: adaptarla y utilizarla en nuestro beneficio. Estamos deseando volver a viajar. Lo demuestran las cifras de búsquedas de destinos y ofertas de viajes, así como las reservas a la par que las restricciones se van suavizando.

En hotelería, se ha llegado en agosto, en destinos principales, a una media de ocupación del 80%. Eso sí, con reservas de última hora y cliente en su mayoría nacional. Cifras optimistas que se acercan a las obtenidas en época prepandemia.

La digitalización supone una nueva forma de comunicación con el entorno, y esto incluye al viajero con el destino, con las empresas de transporte, con los alojamientos, con los proveedores de cualquier servicio, etc. Y a las empresas también con sus proveedores, con sus clientes y con sus empleados.

El cliente también se ha adaptado y busca la facilidad. Empieza a asumir que lo que no está en internet, no existe. Que ciertos dispositivos como el teléfono móvil o el smartwatch es una forma útil y sencilla de comunicarse con su entorno, de hacer búsquedas, de comparar con opiniones, de realizar reservas e incluso de formalizar el registro en un alojamiento o en un avión antes de su llegada. De realizar el pago no solo con su teléfono, sino con su reloj, de apertura de la puerta de su alojamiento o de corroborar su identidad a la hora de acceder a un espectáculo sustituyendo una entrada de papel.

Las empresas turísticas se han adaptado a esas nuevas formas de comportamiento del cliente y están aprendiendo a utilizar las redes sociales, no solo como forma de comunicación, sino como medio para promoción y venta. Han volcado sus esfuerzos en la atención más personal en la medida de lo posible automatizando aquellos procesos voluminosos y tediosos donde las personas no aportan valor.

La información es poder y el nuevo petróleo es el dato. Ese dato que todos los movimientos que se hacen de forma digital, quedan registrados. Ese “big data” producto de nuestros movimientos digitales que regalamos a cambio de mayor comodidad, mejor servicio, mejor precio o cualquier otro beneficio. Sin pulir no son más que datos, pero con herramientas de inteligencia artificial abren un universo de posibilidades a toda la cadena de valor del turismo convirtiéndolo en diamante.

Seguimos y seguiremos manteniendo un lugar privilegiado entre los primeros puestos de los países más atractivos para el turismo internacional por nuestra riqueza cultural e histórica, nuestra geografía, nuestra variedad gastronómica, nuestros paisajes, nuestra hospitalidad, nuestro clima,… Pero necesitamos ser más competitivos y utilizar la tecnología y la digitalización a favor de la gestión de nuestras empresas, centrar la atención en el turista, mantener la calidad, trabajar la inclusión de colectivos a los que sin la tecnología les era imposible disfrutar de un viaje como a personas con alguna discapacidad.

En definitiva, seguir construyendo un sector en el que el trato de persona a persona se puede potenciar dejando que la tecnología y las máquinas convivan con nosotros para hacernos la vida más fácil.

Carlos Domínguez, Nuevas Tecnologías y Operaciones del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH)
Carlos Domínguez, Nuevas Tecnologías y Operaciones del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) FOTO: La Razón La Razón