Atracón del mejor centollo gallego en pleno Madrid

El restaurante Burela invita a disfrutar de este manjar del mar en las jornadas del centollo

José Manuel Bermejo Martín con un centollo sobre la mano
José Manuel Bermejo Martín con un centollo sobre la manoJESUS G. FERIALa Razón

Bien saben los amantes del buen comer que el mes de noviembre es sinónimo de la llegada a la mesa de una de las delicias más cotizadas del mar. Se trata de la centolla, un manjar que los más sibaritas saben que, si es de Galicia, la excelencia entonces resulta máxima.

Si el cuerpo le pide disfrutar de una auténtica centolla gallega tiene una cita pendiente en el restaurante madrileño Burela (situado en el número 2 de la calle Nardo, es decir, muy próximo a la Plaza de Castilla), pues durante noviembre y hasta la primera semana de diciembre (incluido el puente de la Constitución) celebra las jornadas del centollo gallego con una irresistible propuesta de 55 euros el kilo que incluye, además, dos horas de parking gratuito.

Al natural

El producto se presenta en su punto exacto de cocción con una pizca de sal, sin salsas ni otros artificios que enmascaren su verdadero sabor, porque cuando la materia prima es de buena calidad, no hay más que añadir.

Con una gran trayectoria, este restaurante presume de llevar varias décadas dando de comer a los comensales más exigentes de la capital. Ahora, José Manuel Bermejo Martín, yerno de Camilo Paredes, fundador de Burela, es el encargado de dirigir la batuta de sus fogones con gran maestría, lo que permite al comensal disfrutar de un atracón de buena cocina gallega.

Y es que al sentarse a la mesa del restaurante Burela bien merece la pena animarse a probar otras muchas de las delicias con las que cuenta en su carta, como el salpicón de bogavante, alguno de sus escabeches caseros de bonito o de mejillones, así como el magnífico pulpo, que se deshace con tan sólo acercarlo a la boca y que está considerado, por méritos propios, como uno de los mejores de la capital.

Pero no hay que pasar por alto tampoco la gran variedad de empanadas caseras con las que cuenta Burela, como la de berberechos o la de zamburiñas, así como otros pescados del día, entre los que no faltan la merluza, el rodaballo, el lenguado o el rape, en función de la temporada y del mercado. En cualquier caso, todos ellos llegan directos de las mejores lonjas gallegas.

Para los más carnívoros también hay opciones muy interesantes, como el suculento chuletón y el solomillo. Todo ello muy bien acompañado de cualquiera de los grandes vinos gallegos que forman parte de la espectacular bodega de Burela.

Además, para adaptarse a las nuevas necesidades marcadas por la pandemia de la Covid-19, Burela cuenta con una agradable terraza exterior en la que resulta muy agradable disfrutar de cualquier comida, incluso ahora que el frío comienza a arreciar, pues está bien preparada para ello. Más información en la página web: www.restauranteburela.es