Frankfurt, ruta por un «Mainhattan» con mucha historia

El centro financiero de Europa convive con un coqueto casco histórico que crea una atmósfera hipnotizante

Vista de la Plaza Römerberg
Vista de la Plaza Römerberg FOTO: Dreamstime Dreamstime

Frankfurt es una urbe que está llena de opciones de ocio culturales, culinarias e incluso de negocios, y no es, ni mucho menos, como algunos imaginan, gris y sin alma, ya que fusiona la modernidad de sus imponentes rascacielos con la tradición de su casco antiguo, siendo, por ello, un destino de viaje muy interesante y gratamente sorprendente para los viajeros más exigentes que buscan una escapada europea diferente. Museos, reconocidas galerías comerciales, óperas de clase mundial, barrios pintorescos como Nordend y Bockenheim… En Frankfurt se fusionan a la perfección la modernidad de un centro financiero de primer nivel con un coqueto casco histórico ideal para recorrer a pie.

La modernidad de un centro financiero unido al encanto de un bello casco antiguo

Si tuviéramos que designar el lugar más icónico de esta ciudad sería, sin ninguna duda, su distrito financiero, es allí donde están sus emblemáticos rascacielos, las oficinas de grandes bancos y la sede del Banco Central Europeo. Entre la impresionante arquitectura vertical de esta zona, apodada por su skyline «Mainhattan», sobresale la Main Tower. Este edifico de 200 metros de altura da cobijo a todo tipo de empresas, pero para aquellos que estén interesados, parte de él es visitable, destacando dos miradores, uno en su parte más alta, una terraza panorámica que ofrece una de las vistas más impresionantes de Frankfurt, y otro en su piso 53, un maravilloso restaurante circular cuyas paredes exteriores están hechas totalmente de cristal. El mejor momento para subir es al atardecer, y así, poder ver una impresionante puesta de sol desde su fantástica terraza o cenar en su restaurante giratorio. Otra cita obligada de este distrito es la Bolsa de Frankfurt, que no solo impresiona por su fachada de estilo neoclásico, sino porque en su interior, el cual se puede visitar, se mueven miles de millones de euros, ya que es uno de los mercados bursátiles más importantes del mundo. Por último, no hay que olvidar destacar el símbolo más conocido de este interesante distrito: la emblemática estatua de 14 metros del euro, conocido como Euro-Monument.

Entre los atractivos imprescindibles de visitar de esta metrópolis está el Altstadt: el casco antiguo de la ciudad. Esta zona ha sido minuciosamente reconstruida, ya que fue destruida en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial; adentrarse en ella es contemplar su bonito aspecto tal y como era en el pasado. La Plaza Römerberg es el corazón del Altstadt; en ella preciosas casas de colores comparten espacio con edificios históricos, como el Römer —sede del ayuntamiento desde el siglo XV— o la Iglesia de San Pablo, que es todo un símbolo de la democracia de Alemania.

Panorámica del skyline de la ciudad atravesada por el río Main
Panorámica del skyline de la ciudad atravesada por el río Main FOTO: BORIS ROESSLER EFE

Por otro lado, aparte de la Plaza Römerberg, hay otros muchos lugares y monumentos imprescindibles de conocer para sentir la esencia de Frankfurt. Es el caso, por ejemplo, del Puente de Hierro o Eiserner Steg, construido en 1868, pues tiene un bello estilo neogótico, y al ser peatonal, ofrece un inolvidable paseo de maravillosas vistas del skyline y los edificios a orillas del río Main. Tampoco defrauda el barrio de Sachsenhausen, con algunas de sus calles adoquinadas, casas de entramado de madera y numerosas tabernas en las que probar el apfelwein, un tipo de sidra, que es la bebida más típica de la ciudad. Además, también hay que hacer un alto en el camino para adentrarse en la Colegiata de San Bartolomé o Catedral de Fráncfort, construida entre los siglos XIV y XV, fue lugar de coronación de reyes y emperadores, y se puede subir a su torre de 95 metros, desde donde se disfruta de la belleza de unas inolvidables vistas del centro histórico.

Entre otras visitas, también destacan el Alte Oper, una sala de conciertos y antiguo teatro de ópera de estilo renacentista; una antigua puerta medieval que sobrevivió a los bombardeos, la Eschenhaimen Turm, y por supuesto, uno de los sitios más conmovedores de la ciudad, el Cementerio Judío, que recuerda a las víctimas del holocausto.

El lado más cultural de Frankfurt: una apuesta decidida por los museos

El lado cultural de Frankfurt es realmente considerable, pues alberga más de treinta museos, desde los más famosos, ubicados en el conocido Museumsufer, hasta los museos del centro histórico. Aquí, es necesario destacar, por su importancia para los amantes de la literatura, la visita al museo y la Casa de Goethe, en la que nació y vivió el famoso escritor Johann Wolfgang, autor de célebres obras como Fausto o Las penas del joven Werther, y uno de los máximos representantes del Romanticismo. La citada vivienda es una casa burguesa de tres pisos con diferentes habitaciones que habitaban la familia, así como con espacios comunes como la cocina, el comedor y la biblioteca; también se exponen objetos originales como retratos y el escritorio donde Goethe creó algunos de sus grandes éxitos.

Otros museos muy notables son el Museo Städel, cuyo interior alberga nueve siglos de arte, y su colección está considerada como una de las más importantes del mundo; el Museo Liebieghaus, con maravillosas esculturas de Egipto, Greta y Roma; el Museo de Historia de Frankfurt, con exposiciones itinerantes y permanentes que muestran la historia de la ciudad; el Museo de Historia Natural Senckenberg, que tiene la mayor exposición de dinosaurios de Europa; el Museo de Arte Moderno, con más de 5.000 obras de arte contemporáneo; el Museo Arqueológico en el que se estudia, documenta y presenta los hallazgos arqueológicos de Frankfurt; el Museo Deutsches Architekturmuseum, inaugurado en 1998, es el primer museo arquitectónico de Europa, y entre los muchos otros que tiene la ciudad, el DFF-Deutsches Filminstitut &Filnmuseum, museo innovador dedicado al cine con artilugios del sector y pantallas interactivas.

Para sumar a la emocionante experiencia de adentrarse en Frankfurt, algo que es vital hacer en esta ciudad, y quizás de lo más auténtico, sea probar los productos locales en el popular mercado de Kleinmarkthalle. Escondido en el centro urbano, es un espacio mítico y acogedor que combina el ambiente de un mercado tradicional con el de un gastromercado, y visitarlo es un deleite para los paladares más exigentes. Y es que Frankfurt mezcla de manera única e inigualable su modernidad con su parte más antigua, por lo que es inevitablemente, una escapada europea perfecta.