Jubileo

El espectacular final del Camino Portugués

Desde Redondela hasta Santiago de Compostela esperan al peregrino 85 kilómetros de paisajes muy diferentes.

Vista del icónico puente de Rúa de Francos, en Teo, a tan solo 15 kilómetros de Santiago
Vista del icónico puente de Rúa de Francos, en Teo, a tan solo 15 kilómetros de SantiagoJaime FernándezTurismo de Galicia

Se dice del Camino de Santiago, de cualquiera de sus rutas, que el equilibrio perfecto para el peregrino es una ruta que combine momentos de soledad, para la reflexión y el autoconocimiento, así como una parte social de compartir con otros peregrinos experiencias y emociones. De hecho, uno de los acontecimientos más significativos que propicia el Camino de Santiago no es solo encontrarse con uno mismo, sino los vínculos tan especiales que se crean con otras personas en los que priman la empatía, la tolerancia y el respeto mutuo, independientemente de las creencias religiosas personales.

Hoy vamos a proponer uno de los trayectos más conocidos que ofrecen este equilibrio perfecto: de Redondela a Santiago. Es muy popular porque es un tramo común que forma parte del emblemático Camino Portugués y del más reciente Camino Portugués de la Costa, y, como dijimos, ambos se unen en Redondela. La división más común de este itinerario es de cuatro etapas: Redondela-Pontevedra (20km), Pontevedra-Caldas (22 km), Caldas-Padrón (19 km) y Padrón-Santiago de Compostela (25 km)

Partimos de Redondela a Pontevedra

Saliendo de Redondela nos encaminaremos al pueblo de Cesantes, donde hay que cruzar la carretera nacional para luego empezar a disfrutar —aunque en ascenso— de un magnífico camino en medio de bosques por la Sierra de Viso entre eucaliptos, pinos y altos helechos, llegando a Alto da Lomba con bonitas vistas sobre la ría de Vigo. Ya en descenso, atravesaremos Arcade, un pueblo muy famoso por su fiesta de la ostra. Salimos de esta localidad y al poco cruzaremos el Ponte medieval de Ponte Sampaio, que se alza sobre el río Verdugo y a orillas de la ría de Vigo.

Subimos por las estrechas y pintorescas calles de la parroquia de Ponte Sampaio con varios giros entre hórreos y casas rurales, saliendo de ella por un sendero de tierra que nos lleva al bosque. Este trazado se corresponde con el de la calzada romana XIX, donde todavía pueden verse grandes losas de piedra sobre la misma. El trayecto que se nos presenta es una preciosa vereda abrigada por robles. Más adelante, ya en el valle, llega el asfalto y a ambos lados se suceden las viñas emparradas, un paisaje muy característico de la zona. Después de varios kilómetros de plena naturaleza, pasamos junto a la pequeña capilla de Santa Marta, abierta para el autosellado de credenciales. Poco después, tenemos dos opciones para llegar a Pontevedra: continuar por una carretera local atravesando pequeños grupos de población o tomar la senda del río dos Gafos, de una belleza extraordinaria. Una vez en Pontevedra, se aconseja visitar la famosa Iglesia de la Peregrina y disfrutar del agradable y acogedor ambiente en sus calles, plazas y terrazas, y, por supuesto, de su hermoso casco histórico con sus bonitos soportales de piedra.

Vista de la emblemática ensenada de San Simón, situada al fondo de la Ría de Vigo
Vista de la emblemática ensenada de San Simón, situada al fondo de la Ría de VigoJaime Fernández

Desde Pontevedra hacia Caldas

Tras una noche de merecido descanso, salimos de Pontevedra pasando por delante de los restos de la muralla que en su día rodeó a toda la ciudad, y cruzamos la ría de Pontevedra por el peatonal y famoso Puente del Burgo del siglo XII. Atravesaremos diferentes pequeñas poblaciones como Alba, Cerponzóns y Barro, y seguiremos nuestro camino entre bosques, caminos de tierra y una vegetación y naturaleza maravillosa e indescriptible hasta el pueblo de San Amaro. Desde aquí será un camino muy llano hasta Portela, combinando asfalto y viñas, ya que es zona vitivinícola.

Cuando llegamos a la altura de la carretera nacional, tenemos la opción muy recomendada de visitar a 500 m del Camino las fabulosas cascadas del río Barosa y sus antiguos molinos de agua. Ya volviendo al Camino, nos quedarán dos poblaciones por cruzar, Briallos y Tivo, para llegar a Caldas de Reis. Destaca en Caldas de Reis la Iglesia de Santa María de Caldas de Reis y sus dos balnearios, santo y seña de esta población, siendo sus aguas termales la razón del nombre de esta población de origen romano.

De Caldas a Padrón

Dejamos atrás Caldas y nos adentramos en un precioso tramo de bosques, y pasaremos, entre otros lugares, por la Iglesia de Santa María de Carracedo, O pino —aquí comienza un descenso idílico para los sentidos en el que las mimosas construyen túneles de ensueño—, la Iglesia de San Miguel de Valga, Pontecesures…, finalmente cruzamos el puente sobre el Ulla y llegamos a Padrón, en cuyo puertito deportivo arriban las embarcaciones de la única Ruta Xacobea acuática, la Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla, un singular itinerario marítimo y fluvial que comienza aquí en Padrón su parte terrestre, uniéndose en este punto al Camino Portugués y al Camino Portugués de la Costa hasta Santiago. El camino nos conduce hasta la plaza de abastos, después al famoso Paseo del Espolón, donde se encuentran dos estatuas de ilustres personajes inherentes a Padrón, Camilo José Cela y Rosalía de Castro.

Imprescindible aquí es la visita a la Iglesia de Santiago de Padrón, justo debajo del altar mayor se encuentra una piedra que forma parte de la leyenda de Santiago Apóstol, ya que se dice que es donde se amarró la embarcación con los restos del apóstol. No hay que olvidar que Padrón es el origen de la leyenda de la Ruta Xacobea.

Interior del jardín botánico de Padrón
Interior del jardín botánico de PadrónJaime Fernández

Desde Padrón llegamos finalmente a Santiago

Abandonamos Padrón, y toca caminar por el medio de los pueblecitos cercanos a la carretera general que seguiremos en paralelo y que lleva hasta la Esclavitud. Uno de los tramos más especiales por su belleza de esta jornada es el que nos lleva hasta el pueblo de O Faramello, y el más duro del día es la subida a la población de O Milladoiro, desde donde ya podremos ver la Catedral de Santiago, tan solo a poco más de 7 km. La entrada a Santiago será por el sur, por la zona de A Rocha, desde aquí se pueden tomar dos caminos que llevan a la ansiada Plaza de Obradoiro: ir por Conxo o ir por Santa Marta, lo cierto es que, se elija el que se elija, será un paseo emotivo e inolvidable para el peregrino; no existen palabras que puedan describir los sentimientos que se despiertan en estos últimos pasos.

No hay duda, las etapas descritas combinan momentos de soledad con tramos más concurridos, así como la belleza salvaje de la naturaleza con prácticas áreas de servicio para el peregrino. Podría decirse, en definitiva, que estos aproximadamente 85 km que comparten el Camino Central y el de la Costa ofrecen el equilibrio perfecto para vivir y experimentar todo lo que ofrece el Camino, que como ya hemos dicho en otras ocasiones, es algo más que simples y antiguas rutas con dirección a la Catedral de Santiago.

Más información en la web oficial El Camino de Santiago.