El Camino Inglés, la primera ruta marítima de peregrinación a Santiago

Su trazado oficial actual discurre por las localidades que aparecen en antiguos documentos, escrituras y registros del paso de los peregrinos.

Espectacular panorámica de la plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela
Espectacular panorámica de la plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela FOTO: Dreamstime

Ya en un fragmento del famoso poema anónimo medieval inglés Pilgrims Sea-Voyage and Sera-Sicknes se hace referencia al trayecto por mar del Camino Inglés, la primera ruta marítima documentada: «No se piensa en reír cuando se embarca para Santiago. Para muchos es un dolor. Desde que se sube a bordo en Sandwich, en Winchelsea, en Bristol, o allí donde se puede, el corazón empieza a temblar».

Tras la cita de este centenario poema, hay que puntualizar que se tienen noticias constatadas desde el siglo XII de las peregrinaciones a Santiago de los llamados países escandinavos como Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia o Islandia y, sobre todo, de los ingleses, escoceses, irlandeses y flamencos, y que fueron todos ellos los que contribuyeron a fijar lo que hoy conocemos como el Camino Inglés, un trazado que actualmente discurre por las localidades que aparecen en antiguos documentos, escrituras y registros del paso de los peregrinos.

Este Camino alcanzó su apogeo en el siglo XV, pero la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia Católica en el siglo XVI causó el final de la peregrinación inglesa y condenó al ostracismo a esta ruta durante siglos, prácticamente hasta nuestros días. Sin embargo, en las últimas dos décadas se ha iniciado su recuperación por su valor histórico, y cada vez son más los peregrinos que buscan en él una experiencia alternativa y tranquila, es un itinerario perfecto si lo que se quiere es relajarse y desconectar.

Los navegantes de los citados orígenes llegaban a los puertos de Ribadeo, Viveiro, Ferrol o A Coruña, estos dos últimos puertos ubicados en un amplio golfo que los romanos denominaban Portus Magnus Artabrorum y que son actualmente los dos puntos de partida de las dos alternativas de este Camino. Aquí hay que hacer un inciso, ya que es importante destacar que ambos trayectos están llenos de atractivos e historia. En este artículo nos centraremos en la ruta desde A Coruña, la más cortita, cuyas etapas hemos dividido de la siguiente forma: A Coruña-Hospital de Bruma (32 km), Hospital de Bruma-Sigüeiro (25 km) y Sigüeiro-Santiago de Compostela (16 km)

De A Coruña a Hospital de Bruma

En esta ciudad podría decirse que es un ritual comenzar el Camino desde la Torre de Hércules, un impresionante faro que ostenta dos títulos, el del único faro romano que sigue en funcionamiento y el más antiguo del mundo que continua en servicio. Este histórico faro fue nombrado Patrimonio de la Humanidad en el año 2009, y para deleite del peregrino, es el mismo que guiaba hace siglos con su haz de luz a los navegantes que llegaban a puerto para comenzar la ruta terrestre hasta la tumba del apóstol Santiago. Al salir de esta urbe se busca la Ría del Burgo, de la cual tendremos vistas hasta llegar a O Burgo, donde ya la contemplaremos mucho mejor por su paseo hasta el espectacular Puente Romano de O Burgo, reformado en el siglo XII.

Dejamos la Ría, cruzamos Almeiras y llegaremos a la población de Sigrás, con su Iglesia de Santiago de origen románico, un cruceiro y un edificio que fue uno de los muchos hospitales de peregrinos que se encuentran en los Caminos de Santiago. Unos kilómetros más adelante nos encontraremos con la población de Sergude. Cruzaremos en esta etapa dos ríos, Brexa y Barcés, y desde la población de Sarandós comenzaremos la subida al Alto do Peito, el punto más alto del Camino Inglés con más de 450 metros de altitud, para continuar hasta la población de Travesas, donde confluye con su variante que nace en Ferrol. Desde aquí continúan juntos los peregrinos de ambos itinerarios, pasando por O Mesón do Vento para llegar a Hospital de Bruma, desde donde comienzan las dos etapas comunes que conducen hasta Santiago.

Desde Hospital de Bruma hasta Sigüeiro

Salimos de Hospital de Bruma pasando por la Ermita de San Lorenzo, construida en el siglo XVI, por lo que su estilo predominante es gótico tardío. Continuamos por un tranquilo asfalto que nos llevará hasta O Castro, donde un parque de esculturas al aire libre sorprende, no en vano está considerado el mayor museo de arte contemporáneo al aire libre de Galicia. Proseguiremos nuestro camino y atravesaremos pequeñas localidades, como As Mámoas, Porto, Carballeira..., hasta llegar a A Rúa, donde nos recibirá su iglesia de origen románico, San Paio de Buscás. Desde aquí solo 33 km nos separan de Santiago, los cuales nos regalan un maravilloso festín para los sentidos con sus bosques autóctonos de carballos y castaños, entre otras cosas.

El histórico faro la Torre de Hércules sigue guiando a las embarcaciones en su llegada A Coruña
El histórico faro la Torre de Hércules sigue guiando a las embarcaciones en su llegada A Coruña FOTO: Cabalar EFE

Cruzaremos por los municipios de Outeiro de Abaixo, A Senra, y A Calle, en una mezcla de asfalto y tramos de corredoiras hasta la localidad de A Baxoia. Desde aquí, en tramo de tierra, caminaremos en paralelo a la autopista AP-9, cruzamos el polígono industrial de Sigüeiro y entramos en un silencioso bosque en el que, al igual que en todos los que atesora Galicia, la belleza de la naturaleza estremece. Continuamos cruzando un puente y una zona deportiva, para llegar finalmente al ayuntamiento de Sigüeiro.

El Camino por Sigüeiro está rodeado de naturaleza
El Camino por Sigüeiro está rodeado de naturaleza FOTO: Adolfo Enríque
Desde Sigüeiro llegamos finalmente a Santiago

Tras una noche de descanso, emprendemos esta última etapa en la que se alterna tierra y asfalto, bosque y carretera, en subida por un tramo muy bonito hasta llegar a Formarís, para poco después adentrarnos en el famoso Bosque Encantado que nos conducirá hasta el Polígono del Tambre. Seguimos por el barrio de Meixonfrío; San Caetano, donde veremos la sede de la Xunta de Galicia; bajamos por la calle Basquiños y dejamos atrás el convento de Santa Clara; de ahí hasta la Porta da Pena, una de las siete puertas de las que constaba la muralla que había en Santiago de Compostela. Seguimos nuestro camino y pasamos por delante de la Iglesia de San Martín Pinario, la Plaza de la Azabachería o Inmaculada, hasta que por fin cruzamos el túnel del Palacio de Xelmírez y hacemos nuestra entrada triunfal en Santiago.

Esta etapa, como todas las que acaban en Santiago, se vive intensamente, ya que las emociones al estar tan cerca la tumba del apóstol desbordan a cada paso, pero esta en especial al recordar las playas, los pueblos, los bosques de robles centenarios, los pasadizos naturales entre enormes árboles de laurel y los puentes romanos y medievales por los que hemos pasado desde A Coruña. Es como si atestiguara que todas y cada una de las rutas oficiales Xacobeas son un tesoro de valor incalculable para la humanidad. Más información en la web oficial El Camino de Santiago.