El Camino Inglés desde Ferrol: una mezcla de belleza espectacular de costa y tierra gallega

Se trata de un camino muy intimista y personal que sumerge en la historia y la cultura de los lugares por los que pasa, capaz de que el peregrino se enamore de la Galicia más hermosa y agreste.

Vista del puente de Pontedeume, emblemática villa costera de origen medieval
Vista del puente de Pontedeume, emblemática villa costera de origen medieval FOTO: xunta de galicia

Tiempos hace que ni los mercantes atestados de peregrinos levan sus anclas en el sur de Inglaterra ni los puertos del golfo Ártabro reciben peregrinos tambaleantes y agotados por lo que suponía esta travesía hace siglos. Actualmente, el Camino Inglés es un itinerario solo terrestre, que parte de A Coruña o de Ferrol, dos históricas variantes con un denominador común en sus puntos de inicio: la mística de que esta fue la primera ruta jacobea marítima documentada.

En esta ocasión describiremos el camino desde Ferrol hasta Hospital de Brumas, ya que poco antes de llegar a esta localidad, en As Travesas, se une a su variante de A Coruña, y ya desde aquí, peregrinos de uno y otro, continúan juntos hasta la Catedral de Santiago en las etapas que ya describimos en nuestro anterior artículo. Es este, un Camino junto al mar y también de interior a lo largo de sus 112,5 km. El comienzo es desde el muelle de Curuxeiras, y se atraviesa todo el casco antiguo de Ferrol, con sus calles rectilíneas y sus edificios modernistas. A medida que se avanza, el paisaje urbano desaparece para dejar paso a espectaculares panorámicas de costa, pueblos con sabor a mar, marismas con un importante valor ecológico, inmensos bosques de árboles milenarios, pequeñas aldeas que transportan al pasado, verdes prados… Se trata de un camino muy intimista y personal que sumerge en la historia y la cultura de los lugares por los que pasa, y que le hará enamorarse de la Galicia más hermosa y agreste.

De Ferrol a Pontedeume

La belleza de las rías altas gallegas nos da la bienvenida en Ferrol, y en el muelle de Curuxeiras, nuestro punto de inicio, se encuentra el mojón del comienzo de nuestro camino. Dejaremos la ciudad por la iglesia de San Francisco tras haber pasado por el parador nacional, el ayuntamiento, la entrada de los astilleros…, seguiremos por el Auditorio y disfrutaremos de un bonito paseo con vistas a la ría, para luego entrar en el concello de Narón, que nos recibe con su monasterio de San Martiño de Xubia, cuyo origen se remonta a mediados del siglo IX.

Después de Narón, entraremos en Neda, donde encontraremos un albergue de la Xunta en un entorno muy agradable y que invita a fraccionar esta etapa, una elección que escogen muchos peregrinos. Lo cierto es que esta localidad merece una pequeña parada, aunque sea para probar su exquisito pan, una de las joyas de la gastronomía gallega. Tras pasar la iglesia de Santa María de Neda, la Torre del Reloj y el ayuntamiento, continuaremos hasta Fene, famosa por sus astilleros y el Ponte das Pías, que une Ferrol con Fene.

Ría de Ferrol
Ría de Ferrol FOTO: xunta de galicia

Desde Fene, ya dejamos de ver la ría y nos adentramos en el interior, llegamos a O Pereiro, y poco después ya veremos el río Eume, cruzaremos el puente de piedra que se eleva sobre este río para llegar al final de nuestra jornada, Pontedeume. Aquí hacemos un inciso para dar unas pinceladas al encanto de esta emblemática villa costera de origen medieval. La esencia de su belleza se caracteriza por su perfecta conjunción de río, mar y montaña; bosques, playas y un centro histórico precioso hacen de este pueblo uno de los más bonitos de la provincia de A Coruña.

Desde Pontedeume hasta Betanzos

Esta es una etapa «corta» por entornos rurales. La primera población que cruzaremos será la de Viadeiro y, por supuesto, atravesaremos su puente medieval, en el que merece la pena detenerse durante un instante para contemplar la naturaleza que lo rodea. Poco después, disfrutaremos de una bonita panorámica de Miño y su playa, seguiremos el camino en paralelo a la ría de Betanzos hasta la localidad de Ponte do Porco.

A poca distancia cruzaremos el río Lambre por su puente medieval del siglo XIV, y muy cerca se presenta la opción, muy aconsejable, de desviarnos unos pocos metros para visitar la iglesia románica de San Pantaleón das Viñas. En nada entramos en Porto de Abaixo, y de seguido nos encontraremos con una famosa cuesta por su gran desnivel, llamada Costa de Matacabalos. Tras esta subida, nos espera la bonita iglesia románica de San Martiño de Tiobre del siglo XII. Comenzaremos a descender hacia nuestro destino de esta etapa, cruzaremos el río Mandeo por el Ponte Vella y entraremos a Betanzos por la puerta medieval que recibe el mismo nombre que el puente.

Plaza de los hermanos García Naveira, en Betanzos
Plaza de los hermanos García Naveira, en Betanzos FOTO: Xenaro M Castro Xunta de Galicia

Llegados a este punto, es necesario destacar que Betanzos es una ciudad con uno de los centros históricos más bonitos de Galicia, es una ciudad para disfrutar de la cultura, de la artesanía, de pasear y terracear, y, sin ninguna duda, para degustar su famosa tortilla, una de las más codiciadas del mundo.

Hacia Hospital de Bruma

Salimos de Betanzos y cruzaremos un puente medieval de Cascas para salvar el río Mendo, tras lo cual espera un difícil ascenso por su exigencia física. Seguiremos cruzando ríos, como el Mero, y llegamos a la población de Cos y su iglesia de Santo Estevo de Cos, después la localidad de Presedo; esta es una etapa que se caracteriza por su mezcla de tramos de asfalto y tierra. Seguiremos por este trazado oficial que nos lleva a ver el embalse de Beche y la población de Vao, donde comienza la ascensión al punto más alto de este camino de Santiago, 460 metros, y donde se unen los peregrinos que vienen de A Coruña. Ya todos juntos caminan hasta Hospital de Bruma, donde un albergue de la Xunta y otro privado ofrecen alojamiento al peregrino.

Desde aquí, peregrinos que han emprendido este Camino se unen a los de la variante de A Coruña, continuando su viaje para cumplir el objetivo que todo peregrino desea alcanzar: la Catedral de Santiago de Compostela. El de Ferrol es un Camino, como decíamos ya al principio, para descubrir la Galicia más hermosa y su naturaleza más indómita, lo que permite conectar de una forma muy especial con el entorno a la vez que se presenta como un camino íntimo para reencontrarse con uno mismo. ¡Buen Camino! Más información en la web oficial El Camino de Santiago.