Múnich, Navidad a la europea

La ciudad alemana es una cita imprescindible en la época navideña, aunque su atractivo cultural no defrauda en ninguna estación del año

Los mercadillos navideños combinan adornos, artesanía, comida y vino caliente
Los mercadillos navideños combinan adornos, artesanía, comida y vino caliente FOTO: Dreamstime Dreamstime

Ilusión, nostalgia e incluso esperanza son emociones que emanan con fuerza durante la Navidad, época en la que las ciudades y pueblos de medio mundo se engalanan de forma especial para recibir este periodo que despierta profundos sentimientos en pequeños y mayores. Por ello, viajar en Navidad a un destino con tradición navideña, nos regala la experiencia de conocer esas ciudades y pueblos de forma única y diferente. En esta ocasión, proponemos una de las urbes que la celebra y la vive con mucha intensidad: Múnich, en Alemania, destino por excelencia en esta época. En esta capital cosmopolita y con corazón, ya desde finales de noviembre sus ciudadanos y sus visitantes se contagian del espíritu navideño gracias a su espectacular decoración y su atmósfera mágica y familiar, por lo que, si está pensando viajar en estas fiestas, Múnich es la opción ideal para ello. Sin embargo, tal y como descubrirá a lo largo de este artículo, cuenta con tantos atractivos que es inevitable, sea la época que sea, querer conocer esta fascinante ciudad europea en la que tradición y modernidad caminan de la mano.

Los mercados navideños, un imperdible de la capital de Baviera

Empezaremos, por estar ya muy cercana la Navidad, por describir uno de los principales encantos que esta ciudad despliega en estas fiestas para atraer a viajeros de todo el mundo: nos referimos a sus famosos mercados navideños. Estos característicos y encantadores mercados se pueden visitar en su totalidad si viaja a Múnich antes del 24 de diciembre, y créanos, merece la pena improvisar una escapada para contagiarse de la magia que estos puestecitos desprenden. El más famoso y tradicional de ellos es el que se ubica en Marienplatz, repleto de decoración navideña y comida y bebida típica de la zona, además, las vistas son inmejorables, con el nuevo ayuntamiento de estilo neogótico y su campanario, el gran árbol de Navidad y las dos torres gemelas de la Catedral de Nuestra Señora como telón de fondo. Aunque sea más pequeño, también merece la pena acercarse al mercado medieval cerca de la Wittelsbacherplatz, donde encontrará trajes de época y puestos de figuritas de hadas, y podrá, como en los otros mercadillos, disfrutar de actuaciones en directo.

Espectacular vista aérea de Marienplatz durante el Adviento
Espectacular vista aérea de Marienplatz durante el Adviento FOTO: Dreamstime Dreamstime

Otro de los mercados navideños imprescindibles, aunque lejos del centro de la ciudad, es el del Englischer Garten, ubicado en un espectacular parque y organizado alrededor de la Torre China; el ambiente allí es idílico, con niños corriendo, villancicos sonando de fondo y la gente patinando sobre hielo. En este punto conviene destacar que hay otros mercadillos que, aunque no tan grandes como el de Marienplatz, permanecen abiertos incluso en enero: el situado en Isartor, dedicado a una bebida a base de vino tinto, ron y especias; el Viktualienmarkt, mercado central de Múnich y que en Navidad adquiere un encanto especial gracias a la exquisita decoración de sus puestos gastronómicos; y el mercado navideño en rosa, de temática LGTBI, en el que no faltan purpurina, brillos y espectáculos de Drag Queens.

A toda esta propuesta de mercadillos, se suman otras citas clásicas navideñas, como el tranvía de Navidad o ChristkindlTram, el pueblo navideño de Weihnachtsdorf en el Palacio Real, las famosas pirámides de Navidad y, entre otras cosas, el festival de invierno de Tollwood y su fiesta de Nochevieja. Con todo ello le aseguramos que disfrutará de unas fiestas inolvidables.

Tras la Navidad, la magia de Múnich sigue hechizando

Pero tras la Navidad, la magia de Múnich sigue hechizando. Hasta ahora nos hemos centrado en los atractivos tan especiales con los que cuenta en Navidad para tentar su visita a la ciudad, sin embargo, debe saber que Múnich es igualmente fascinante en cualquier época del año, pues es un centro cultural y artístico de primer nivel, algo que se une a los hermosos paisajes que la rodean.

La oferta cultural de la que es la tercera urbe más grande de la Alemania se extiende por alrededor de 50 museos y galerías de arte, pero le recomendamos los tres más visitados: la Residenz o Palacio Real; la Neue Pinakothek, considerado uno de los mejores museos de arte del siglo XIX del mundo; y la Alte Pinakothek, con una selección de las obras maestras del arte del siglo XIX. Se podrían mencionar muchos otros, por ejemplo, el Museo de BMW, esencial para todos los amantes del motor, o la Pinakothek der Moderne, que aúna arte contemporáneo, artes gráficas, diseño y arquitectura.

Por otro lado, y además del mencionado ayuntamiento gótico de la famosa plaza Marienplatz —como curiosidad, a las 11:00, 12:00 y 17:00, dependiendo de la época, las figuras que componen el carrillón realizan la «Danza de Cooper» al ritmo de una agradable melodía—, también debemos mencionar como visitas ineludibles el Palacio de Nymphenburg, del que destaca su curioso Museo de las Carrozas y su espectacular jardín con más de 800.000 metros cuadrados, y la cervecería Hofbräuhaus, que fue durante muchas décadas el centro de la vida pública y política de Múnich, teniendo como clientes asiduos a personajes como Lenin y siendo testigo de importantes acontecimientos. Estar en ella es adentrarse directamente en la historia de Múnich.

Podríamos seguir mencionando una larga lista de lugares que visitar en la ciudad, pero queremos recomendarle una excursión al Castillo de Neuschwanstein. A escasa una hora y media de Múnich, podrá ver aquí un espectacular paisaje, el mismo que inspiró a Walt Disney para el castillo que diseñó de la Bella Durmiente. Es una estupenda forma de poner el broche de oro en la visita a una ciudad que deslumbra durante la época navideña, pero, como ha podido leer, su belleza y todos sus atractivos hacen que merezca la pena visitarla en cualquier mes del año, así que no lo dude y disfrute ya de la magia de Múnich.