Viajes

La intimidad de Dubái y sus placeres desérticos a pocos minutos de la gran ciudad

A menos de 25 kilómetros de distancia de Burj Khalifa, el bullicio es reemplazado por experiencias de relax e intimidad sobre la arena infinita y emocionantes visitas a los safaris

Dubai Downtown skyline with desert sand, United Arab Emirates or UAE. Financial district and business area in smart urban city. Skyscraper and high-rise buildings at sunset.
Vista panorámica de Burj Khalifa desde el desierto más cercano de DubáiLYCLAND GLOBAL

El espectáculo de luces y lujo que desprende Dubái en ocasiones nos hace olvidar de que estamos en medio de un vasto mar de arena dorada, cuya divinidad está a la altura de todo el glamour que la ciudad garantiza.

Ahora que el mes de Ramadán está a punto de dar inicio –época en la que los musulmanes ayunan durante las horas de sol– es el momento perfecto para disfrutar de unas vacaciones familiares en Dubái, ya que encontraremos la misma exuberancia y el lujo que la caracteriza, pero sin aglomeraciones. Anteriormente, era muy común que los comercios y espacios de ocio estén cerrados durante este periodo; sin embargo, al haberse convertido Dubái en una de las metrópolis más cosmopolitas y turísticas del mundo, el Ramadán es un acto muy respetuoso para toda su población, poniendo a su disposición un ambiente más tranquilo para que los creyentes puedan vivir este tiempo de reflexión a la vez que los residentes y turistas (no-musulmanes) pueden seguir disfrutando de sus atracciones más famosas.

Cuando ya hayamos visto el majestuoso Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, las vistas panorámicas de los más impresionantes impresionantes «rooftops» en Palm Jumeirah o Downtown, es momento de salir de lo típico y descubrir la arena que envuelve a la gran ciudad.

A solo 25 kilómetros al norte del centro de la ciudad, en Al Warqa, se encuentra el desierto más cercano de Dubái, y desde aquí inicia una fascinante aventura en la que los contrastes entre la vida urbana y la naturaleza desértica se combinan para crear una experiencia inolvidable.

En esta travesía, encontraremos un enclave único y diversas actividades, tales como el Dubái Safari Park, un espacio que nos sumergirá en la cultura árabe y nos hará vivir un momento con los animales en el desierto. El parque ofrece diversas opciones y paquetes grupales con el cual los huéspedes son tratados como realeza, con un vehículo conducido por un chófer y un guía personal que les brinda todo el conocimiento y datos interesantes sobre los animales que lo habitan. Los visitantes podrán conocer a los cuidadores de animales y aprenderán sobre el cuidado especial de cada uno de ellos. Los visitantes tendrán la oportunidad única de alimentar a los elefantes o jirafas, así como cepillar al formidable rinoceronte blanco.

Muy cerca se halla también el Dubái Crocodile Park, un espacio que permite a los visitantes acercarse a los reptiles en un entorno seguro y controlado. La sensación de estar cara a cara con estos impresionantes depredadores nos despertará una mezcla de emociones fascinantes que difícilmente olvidaremos. No obstante, para quienes prefieran disfrutar de esta temporada de reflexión y solo disfrutar de las dunas y el buen tiempo, perderse en un oasis de lujo y sofisticación en medio del desierto es la opción ideal.

Un oasis de desconexión

Entre las dunas dubaitíes, Meliá Desert Palm propone un plan de placeres y desconexión, invitando a los huéspedes a sumergirse en un mundo de indulgencia y bienestar. La elegancia se puede percibir desde su solemne entrada, cuya decoración es una combinación de arte moderno, desierto y verdes frondosos por la finca que lo acompaña. Si ya hemos decidido vivir la experiencia en el hotel, el ambiente íntimo de cada una de sus habitaciones será la primera gran sorpresa.

Hotel Meliá Desert Palm
Hotel Meliá Desert PalmMeliá

Las tensiones desaparecen al contacto con las piscinas privadas, el Spa Samana o al descansar en una sala con camas de piedra caliente, con vistas al hermoso campo de polo cercano. Al atardecer, los visitantes podrán embarcarse en un emocionante recorrido en buggy por la finca, donde avistan aves exóticas como pavos reales y martines pescadores, mientras disfrutan de la impresionante puesta de sol en el Red Bar, acompañada de una carta de exóticos cócteles.

El paladar toca el cielo cuando la gastronomía del restaurante RARE se apodera de la mesa. En este espacio, las carnes y mariscos son cocinados a la perfección en el horno de leña, mientras que Epicure será el elegido para un desayuno con vistas icónicas. Sea que acatemos o no las costumbres de Ramadán, durante este mes, Dubái sigue siendo «The place to be», ya que su diversidad de actividades siguen activas y a disposición de todo aquel que quiera conocerlas.