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Medio Ambiente / Ecologismo

El «efecto dominó» de unos océanos más ácidos

  • Causarán una notable pérdida en la diversidad marina, según un estudio

Corales en las costas de Hawaii
Corales en las costas de Hawaii
AP

La acidificación de los océanos en el mundo podría conducir a una pérdida en cascada de la biodiversidad en algunos hábitats marinos, según una investigación de científicos de Australia, China, Estados Unidos, Europa y Japón, que combinaron docenas de estudios existentes para llegar a esa conclusión, informa Servimedia.

La nueva investigación, publicada en la revista ‘Nature Climate Change’, aporta un nuevo enfoque respecto de la mayoría de los estudios previos (que se centran en el impacto de la acidificación del océano en especies individuales) porque predice cómo este fenómeno afectará con un ‘efecto dominó’ a los hábitats vivos, como corales, praderas marinas y bosques de algas, que forman los hogares de miles de especies oceánicas.

«No es demasiado sorprendente que la diversidad de especies en los hábitats basados en carbonato de calcio como los arrecifes de coral y los bancos de mejillones se proyecte a disminuir con el aumento de la acidificación del océano», apunta Jennifer Sunday, zoóloga de la Universidad de Columbia Británica (Canada), que dirigió el estudio.

Sunday añade que se espera que las especies que utilizan el carbonato de calcio para construir sus conchas y esqueletos, como mejillones y corales, sean particularmente vulnerables a la acidificación. “Las respuestas más complejas son las de los lechos de hierbas marinas que son vitales para muchas especies de pesquerías, que muestran el potencial de aumentar el número de especies que pueden soportar, pero la evidencia del mundo real muestra que no están alcanzando este potencial. Esto pone de relieve la necesidad de centrarse no sólo en las especies individuales, sino en cómo el hábitat de apoyo que establece la etapa de la naturaleza responde e interactúa con el cambio climático», apostilla.

Los investigadores combinaron datos y observaciones de 10 estudios de campo que midieron el impacto de los respiraderos volcánicos submarinos, que liberan dióxido de carbono (CO2) e imitan las condiciones de la futura acidificación oceánica, sobre la densidad de especies que forman el hábitat. Cruzaron esos datos con 15 investigaciones que analizaron cómo los cambios en el hábitat impactan

a las especies locales para hacer sus predicciones.

«Hemos sabido por un tiempo que habrá grandes perdedores y algunos ganadores con el cambio climático», dijo Christopher Harley, ecologista marino de la Universidad de Columbia Británica y autor principal del estudio, quien agrega: “No tenemos tiempo para medir el impacto del cambio climático en cada especie, pero usar este enfoque nos permite hacer predicciones razonables. Ahora tenemos una imagen mucho más clara de cómo algunos perdedores pueden arrastrar la biodiversidad con ellos

y cómo algunas otras especies podrían ayudar a su hábitat a mediar en respuesta a la acidificación”.

Harley indica que, por ejemplo, es probable que en el noroeste del Pacífico disminuya el número de mejillones de agua salada comestibles de tamaño medio a grande a medida que cambia la química de los océanos cambia, lo cual “es una mala noticia para los cientos de especies que los utilizan para hábitat”.

Los investigadores realizaron el estudio a partir de datos reales de un arrecife de coral cerca de Papúa Nueva Guinea y un grupo de praderas marinas del Mediterráneo. En el primero de ellos, la diversidad y la complejidad de la vida marina disminuyó a medida que aumentaba la acidificación, mientras que no hallaron ningún aumento en la biodiversidad del segundo, pese a las predicciones de que los lechos de pastos marinos estarían bien con el incremento de los niveles de CO2.

Servimedia

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