Cambios climáticos

La acidificación del océano coarta el instinto reproductor de los peces

El desove se redujo en casi dos tercios en zonas con alta concentración de CO2

Un ejemplar de Symphodus ocellatus
Un ejemplar de Symphodus ocellatuslarazon

La acidificación del océano podría tener un impacto importante en el comportamiento reproductivo de los peces que viven en las aguas afectadas, según revela un nuevo estudio. Investigaciones realizadas cerca de los respiraderos volcánicos de la costa del sur de Italia mostraron marcadas diferencias reproductivas de las especies del pez ocelado (’Symphodus ocellatus’), informa Europa Press.

Comportamientos de apareamiento clave como el cortejo del macho dominante y la defensa del nido no difirieron entre los sitios normales frente a aquellos con elevadas concentraciones de CO2. Sin embargo, los machos dominantes experimentaron tasas significativamente más bajas de desove para niveles elevados de CO2, pero un incremento importante en su éxito en el apareamiento.

Los científicos dicen que aunque la investigación anterior ha demostrado que los peces exhiben alteración de la función sensorial y comportamiento alterado a altos niveles de acidificación de los océanos, este estudio --realizado utilizando cámaras en los lugares de anidamiento, seguido de pruebas de paternidad en los laboratorios-- proporciona la primera evidencia de los efectos de la acidificación de los océanos en la comportamiento reproductivo de los peces en su hábitat natural.

El profesor Marco Milazzo, de la Universidad de Palermo, Italia, explica: «Teniendo en cuenta la importancia del pescado para la seguridad alimentaria y la estabilidad del ecosistema, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de dirigir más investigación sobre los efectos del aumento de los niveles de CO2 en su reproducción».

El ‘Symphodus ocellatus’ es una lábrido generalizado en el submareal rocoso del mar Mediterráneo, con una temporada de apareamiento anual que dura desde finales de abril a julio. Se compone de tres tipos de sexo masculino --dominantes (que construyen nidos, cortejan a las hembras y les proporcionan defensa), satélites (que cooperan con los machos dominantes y ayudan con el cortejo) y domadores (que revolotean alrededor de los nidos y tratan de unirse a las hembras durante el desove).

El vídeo realizado para este estudio, publicado en ‘Proceedings of the Royal Society B’, demuestra que el desove par por un macho dominante se redujo en casi dos tercios en las zonas de altas concentraciones de CO2 en comparación con los sitios normales, con el tiempo de cortejo disminuyendo también significativamente. Sin embargo, las pruebas genéticas mostraron que el linaje del macho dominante aumentó del 38 por ciento en las zonas normales a más de 58 por ciento en las zonas de alta concentración.

El profesor Jason Hall-Spencer, de la Universidad de Plymouth, en Reino Unido, explica: «Habíamos predicho que los machos dominantes perderían por el aumento de la competencia, pero nuestras pruebas de paternidad genéticas mostraron que no. De hecho, fertilizan más huevos que los otros tipos de machos y fueron los machos domadores los que perdieron. A pesar de que estos últimos producen más esperma y engendran huevos más a menudo, no terminan fertilizando más huevos».

EP