

Apple
Hace ya tiempo que sabíamos que Apple buscaba mover su producción desde China a otros territorios asiáticos, y parece que poco a poco lo va consiguiendo: uno de cada cuatro iPhone se fabrica ya en la India, un hito para la compañía de Cupertino tras años de dependencia absoluta de la cadena de suministro del Gigante Asiático.
Tal y como recogen en 9to5Mac, la producción en la India ha crecido un 53% durante el último año, superando ya los 55 millones de teléfonos fabricados en territorio hindú. Y, sin hacer mucho ruido, han conseguido cumplir la mitad de su ambicioso objetivo de diversificación. Sin embargo, no todo son buenas noticias: fabricar en la India es más caro que hacerlo en suelo chino, pero parece que en Apple están dispuestos a pagar ese extra.
Históricamente, China era el único lugar donde Apple se sentía cómoda fabricando sus productos estrella, pero ahora la producción del iPhone 17 se realiza simultáneamente en territorio chino e hindú. Este despliegue coincide, además, con una renovación profunda del catálogo de la marca, que ha anunciado hasta siete productos nuevos en apenas una semana de lanzamientos primaverales.
¿Realmente sale a cuenta pagar un extra por fabricar en la India? Según las razones de la propia compañía, sí: Apple asume ese sobrecoste a cambio de seguridad geopolítica. Para compensar este extra, la empresa está negociando exenciones fiscales agresivas con el Gobierno hindú. De hecho, ya han logrado no pagar impuestos por la maquinaria que ceden a sus proveedores locales, una estrategia similar a la de sus nuevos MacBook Air M5 que doblan memoria sin subir el precio.
Otra ventaja importante de este cambio es evitar los aranceles de importación de Estados Unidos sobre productos fabricados en territorio chino. La meta final es que todos los iPhone destinados al mercado estadounidense se fabriquen en India, una jugada que blinda el negocio ante posibles conflictos comerciales. Apple quiere llegar al 50% de producción india en aproximadamente un año, acelerando el ritmo de su transición industrial.
A pesar de los costes extra, Apple sigue ampliando su catálogo con movimientos sorprendentes, como el reciente lanzamiento del MacBook Neo para captar al público que busca un portátil asequible. Es cierto que la logística en la India todavía está lejos de la eficiencia china, pero una vez que las líneas de montaje alcancen su pleno rendimiento, la dependencia del gigante asiático pasará a ser cosa del pasado.
La clave para entender la visión de futuro de la marca está en este equilibrio entre el riesgo y el beneficio. Apple prefiere pagar más ahora para tener el control total de su cadena de suministro mañana. No es que China haya dejado de ser importante, pero ya no es la única fábrica del mundo para los de Tim Cook... al menos mientras haya un gravamen tan grande a los productos fabricados en China.