

Inteligencia Artificial
Un equipo de ingenieros de la Universidad Northwestern acaba de darle un giro innovador a la robótica al crear algo que ellos mismos llaman "inteligencia atlética". Han inventado una "metamáquina con patas" que parece tener instinto de supervivencia. Este robot modular puede acoplarse, cambiar de forma y, lo más increíble de todo, seguir adelante por muy graves que sean los daños que sufra. Todo lo relacionado con este invento ha sido publicado en PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America).
Para lograrlo, han creado lo que sería algo así como un LEGO, pero en el que cada pieza es un robot independiente. Visualmente, los módulos son bastante sencillos: parecen unas patas unidas que están unidas a una esfera central. Dentro de esa esfera llevan todo lo necesario para funcionar, incluyendo su propia placa base, una batería y un motor. Si dejas a un módulo completamente solo, ya es capaz de rodar, girar y dar pequeños saltos. Ahora bien, lo increíble es cuando las piezas se juntan. Al ensamblarse, los módulos se transforman sobre la marcha en patas, espinas dorsales o colas, adaptándose a lo que el entorno les exija.
Lo más curioso de todo esto es cómo llegaron a decidir la forma que tendría. Los ingenieros sabían que si intentaban imitar animales que ya conocemos, como perros o humanos, se iban a limitar muchísimo. Así que apostaron por la inteligencia artificial. Le dieron un simulador basado en la teoría de la evolución de Darwin y dejaron que el algoritmo se encargara del resto. La IA probó, descartó y fue creando numerosos cuerpos virtuales y descartó los que no servían. Como se puede ver en el vídeo, el prototipo se mueve con gran fluidez.
Lo han puesto a prueba sobre barro, grava, raíces, arena y escombros. En esos terrenos, este robot ha demostrado que puede sortear obstáculos, caer boca arriba y darse la vuelta solo como si nada. Aunque lo que realmente te deja con la boca abierta es qué pasa cuando algo sale mal. En la actualidad, si a un perro robot de última generación se le rompe una pata, hay que repararla. En cambio, si cortas a esta metamáquina por la mitad, las partes separadas no se convierten en chatarra. Cada pieza mantiene su autonomía y sigue rodando o arrastrándose para volver a unirse al resto.
Sam Kriegman, el experto en biorrobótica que ha liderado el proyecto, lo resume a la perfección cuando dice que estamos ante uno de los primeros robots que logran pisar el mundo real tras haber evolucionado dentro de un ordenador. Al cruzar esta flexibilidad física con la creatividad de los algoritmos, han abierto la puerta a una nueva generación de robots.