Empleo

Jack Dorsey despide a 4.000 empleados de Block y lo anuncia con una gorra de "Love"

La idea de llevar a cabo el anuncio de salidas con una prenda con un mensaje positivo "para abordar la situación con cariño" no gustó a algunos de los trabajadores afectados

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Jack Dorsey, CEO de Block

En el ámbito laboral hay momentos que se dan de manera recurrente: procesos de selección, contrataciones, cambios de departamento, ascenso y, aunque sean más incómodos, también despidos. Encarar ese momento nunca es sencillo para ninguna de las partes, aunque pocos habrán optado por llevarlo a cabo vistiendo una gorra que proclama "amor" como ha hecho Jack Dorsey, CEO de Block.

La compañía que dirige en la actualidad el que fuera uno de los fundadores de Twitter anunció el despido de 4.000 empleados la semana pasada. El motivo esgrimido es buscar una evolución hacia una empresa que se sirva plenamente de la agilidad en procesos que puede ofrecer la IA, aunque nombres destacados como Sam Altman consideran ese argumento una excusa barata. La situación general de Block  era compleja en los últimos tiempos, con exigencias para adoptar el uso de inteligencia artificial y la amenaza de unas salidas que, finalmente, se han confirmado. 

Despidos con un mensaje subliminal en una gorra: "LOVE"

A la hora de comunicar el recorte masivo de empleos, Jack Dorsey reunió a los que ya son sus exempleados para trasladar la decisión. Lo hizo ataviado con una gorra en la que se podía leer la palabra "LOVE", tratando de mandar un mensaje que, como no podía ser de otro modo, no fue bien recibido por todos los trabajadores. Dorsey ha tratado de explicar su postura, aunque no parece que sus razones vayan a cambiar el malestar provocado.

En una entrevista con Wired, el dirigente de Block reconoce que vestir esa gorra con ese mensaje no fue algo casual o frívolo. Muy al contrario, lo hizo con la idea de suavizar el trance, como si una buena palabra en una prenda pudiera amortiguar el golpe de perder un trabajo: "Quería abordar toda la situación con cariño", reconoció Dorsey desde su posición de empleado sin exposición al riesgo de verse despedido.

Lo cierto es que la figura de Jack Dorsey contrasta con la imagen habitual que llega a la mente al pensar en un director ejecutivo. Lejos de trajes, corbatas, aspectos impecables y elegantes, Dorsey se caracteriza por una imagen en la que su larga barba domina su presencia y su vestimenta recuerda más a playas que a oficinas. Tal vez por ello, también su idea a la hora de despedir empleados rompe moldes, llevando al dirigente a aspirar a culminar ese proceso de manera que no sea un varapalo, pues reconoció que "no creo que sea una tarea imposible".

De igual modo, el director ejecutivo de Block hizo hincapié en el hecho de que las compensaciones ofrecidas a los 4.000 empleados despedidos estaban cargadas de ese amor que ilustraba la gorra que vestía en el momento de anunciar las salidas: "Creo que nuestro acuerdo es generoso en comparación con el resto del mercado". Con todo y con eso, resulta lógico que algunos de los afectados se sintieran molestos con una actitud que trivializaba el hecho de destruir un elevado número de puestos de trabajo.