

Viajes
Cuando llega el verano, también llega uno de esos momentos más esperados. Las vacaciones no siempre son sinónimo de costas o playas, ni tampoco de ciudades que son imposibles para recorrer con calma. A veces, unos destinos poco conocidos en España se pueden convertir en los grandes protagonistas.
Imagínate subir al tren y plantarte en un destino bonito pero menos común. España tiene una red ferroviara muy amplia y con buenas conexiones que debemos aprovechar. ¿Tienes ya el plan organizado? Si todavía no, te damos unas recomendaciones.
Teníamos que comenzar con Medina del Campo porque siempre es una opción perfecta. Sobre todo cuando hablamos de una escapada corta y con historia. Sin duda, una de esas joyas que tienen un buen ambiente y que será perfecta para añadir un toque de diversión como destino favorito.

¿Buscas un destino que realmente te sorprenda? Entonces Canfranc tiene que estar en tu lista. Porque solo con llegar a su estación, inaugurada en el 1928, te impresionará. Encontrarás historia ferroviara combinada con un paisaje de montaña y un verano más fresco.
Quizás Requena no suena tanto como otros destinos valencianos, pero justamente ahí ya tenemos parte de su encanto. Tiene un ambiente tranquilo para desconectar, con bodegas y un casco histórico inolvidable.
Aunque a veces la dejamos para otro momento, Cuenca es digna de dedicarle un tiempo curioso. Su casco histórico o las Casas Colgadas, suspendidas sobre la hoz del Huécar, y su paisaje, la convierten en una escapada con personalidad propia.

Aunque quizás no está entre tus grandes favoritas, Zamora tiene mucho a su favor. Primero por su patrimonio, su ritmo más pausado y una zona perfecta para pasear pero sin tener prisa. Recuerda que cuenta con uno de los conjuntos románicos mejor conservados de Europa. ¿Ahora tienes más claro cuál será el destino de tus próximos días libres?